La localidad de El Payo ha tenido que ser evacuada debido al empeoramiento de un incendio declarado este viernes en un paraje cercano. Este fuego forma parte de los cinco grandes incendios que afectan a la provincia, tres de nivel 2 y dos de nivel 1.
El fuego comenzó tras arder un camión cargado de paja que sufrió una avería en la EX-103, a unos ocho kilómetros de Llerena, como informó Radio Interior.
La Guardia Civil ha sido muy crítica con el comportamiento de algunos vecinos que han puesto en riesgo sus vidas, ha hecho un llamamiento a la prudencia y ha lamentado que haya personas que hayan intentado sofocar por su cuenta las llamas próximas a localidades evacuadas.
El consejero Abel Bautista reconoce que podría quedar alguna persona en el municipio, y lamenta que, pese a batidas, avisos por ES-Alert y megafonía, algunos vecinos aún se nieguen a abandonar sus casas. La Guardia Civil ha sido enviada a Jarilla y Villar de Plasencia para evacuar a quienes continúan en sus viviendas “arriesgando su vida”.
Los tres bomberos fueron evacuados al Hospital de Campo Arañuelo en estado menos grave y sufrieron intoxicación por inhalación de monóxido de carbono.
El fuego en Jarilla sigue fuera de control y las condiciones meteorológicas con rachas de viento superiores a los 50 km/h pueden agravar la situación y modificar el comportamiento de las llamas.
El dispositivo contó con la participación de la Guardia Civil, Protección Civil, una ambulancia de soporte vital básico, un transporte adaptado de nueve plazas y un vehículo todoterreno de intervención rápida.
La situación es tan complicada que ni tan siquiera la Guardia Civil puede acceder con seguridad a Cabezabellosa para evacuar a la población.
En las labores de extinción del incendio participa un medio aéreo, el helicóptero LE4, conocido como 'Águila 4' y con base en Hoyos, junto a retenes de bomberos forestales del Plan Infoex.
El origen del incendio se atribuye a un vehículo que comenzó a arder en las inmediaciones de la autovía A-6.
El incendio calcinó dos vehículos y provocó daños en el perímetro de dos parcelas y tres personas resultaron heridas leves: dos bomberos, por inhalación de humo, y una vecina, que sufrió una crisis de ansiedad.
El suceso, que se produjo en un fin de semana de intensa actividad en materia de extinción de incendios en la provincia, generó una densa humareda visible desde varios kilómetros y causó cierta alarma entre los conductores.
El fuego, que ha afectado a pasto y matorral seco, obligó a una rápida intervención de los bomberos para impedir que las llamas alcanzaran viviendas cercanas.
El Centro de Urgencias y Emergencias 112 de Extremadura coordinó el operativo de respuesta, que incluyó la intervención de bomberos del parque de Coria, Guardia Civil y equipos sanitarios.
La reactivación del fuego en la tarde de este sábado llevó a declarar de nuevo el nivel 1 a las 18:25 horas, debido al riesgo para edificaciones aisladas y carreteras cercanas.
La Junta de Extremadura ha anunciado también la desactivación del nivel 1 de peligrosidad, manteniéndose en la zona equipos de vigilancia para prevenir posibles reactivaciones del fuego.
Las primeras investigaciones apuntan a que el fuego podría haber sido provocado de forma intencionada, si bien aún se está a la espera de la confirmación oficial por parte de las autoridades competentes.
Estas comarcas merecen apoyo y ayudas públicas, pero para mantener y conservar sus masas forestales, adaptadas e integradas en mosaicos forestales sostenibles.
La intervención policial fue posible gracias al aviso de varios vecinos, que alertaron a los agentes tras detectar al individuo en el momento en que se producía el fuego
Según informa la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural, lo ha hecho a las 12.30 horas, tras haber activado dicho nivel a las 10.25 horas por afección a carreteras de la zona.