•  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El presidente del partido regionalista PREx CREx, Victoriano Durán, presentará el próximo miércoles, 30 de octubre, a las 20.00 horas en el Centro Cultural Las Claras de Plasencia, el último libro de “El Lute”, que lleva por título “Cuando resistir es vencer” y que contará con la presencia del autor, Eleuterio Sánchez Rodríguez.

Nacido en Salamanca en el año 1942, Eleuterio Sánchez se crió en un ambiente de extrema pobreza e indigencia determinado por la vida nómada de su familia. Tras pasar por un reformatorio y un campo de trabajo forzado, fue condenado a muerte tras el sonado atraco perpetrado en una joyería en Madrid. La pena capital le fue conmutada por 30 años de prisión.

 “El Lute” protagonizó diversas fugas que forjaron su leyenda de peligroso fugitivo. Permaneció prófugo de la justicia hasta 1973, fecha en la que ingresó en el penal de Cartagena, donde estuvo ocho años. Mientras cumplía condena, Eleuterio Sánchez se licenció en derecho y comenzó su andadura como escritor de éxito, habiendo publicado cinco libros hasta la fecha: Camina o revienta, Una pluma entre rejas, Entre sombras y silencios, Crónica de un campusiano y ahora Cuando resistir es vencer.

Actualmente, también colabora en distintos medios de comunicación, y desde 1988 vive como cualquier otro hombre, intentando recuperar las asignaturas pendientes de su vida.

“CUANDO RESISTIR ES VENCER”

El último trabajo de Eleuterio Sánchez es una obra de memorias y ensayo, que comienza su andadura con la democracia ya consolidada en nuestro país y termina avanzada la primera década del siglo XXI. Se trata de la conclusión de la trilogía de las memorias de un auténtico hombre frontera, luchador y superviviente sin tregua.

Esta tercera entrega, lejos de aquel “Camina o revienta” escrito a salto de mata mientras, gravemente herido, se ocultaba en un colector de Sevilla huyendo de las fuerzas represoras del franquismo, está escrito con pulso y medida, con estilo y emoción, con fuerzas renovadas, con gran despliegue de oportuna erudición, madurez y vehemencia apasionada. Porque como nos indica el autor: “escribir es volver a vivir. En la melancolía de los recuerdos mi corazón se abreva”.

Tras ser condenado a muerte, sin que por su culpa se derramara ni una sola gota de sangre, encarcelado y condenado a cadena perpetua, se fugó de los penales y fue perseguido con saña durante largos años. Y, de vuelta al presidio, leyó y estudió con tesón en la cárcel: “yo me formé y me construí donde los hombres se deforman… El conocimiento forma a personas firmes y seguras… Esa fue mi gran evasión”.

En la actualidad, su vida transcurre ajena al personaje que el anterior régimen creó, grotesca caricatura de él mismo. Ahora es un hombre que vive en la sociedad complicada que nos ha tocado, afectado como el que más por la maldita crisis, atento crítico e inmerso en la misma, preocupado por los cambios sociales y económicos de los que todos somos testigos y, en algunos casos, víctimas.