Según la entidad, tras más de dos meses y medio desde el repunte de la enfermedad en agosto, el sector atraviesa ahora una segunda ola de gran impacto, con una mortandad elevada y “auténticas tragedias” en numerosas explotaciones.
La Unión Extremadura alerta de que mientras la región asume la parte más costosa y compleja, que es la cría y manejo de los rebaños, el cebo y sacrificio de los animales se realiza en otras comunidades, donde se queda el valor añadido.
Estas dosis se entregan de manera gratuita a los ganaderos que las solicitan, en el marco de la estrategia autonómica de prevención de la enfermedad.
La Red de Alerta Sanitaria Veterinaria de España ha alertado sobre la baja cobertura vacunal y la necesidad de reforzar la inmunización para controlar la circulación de los serotipos 3 y 8, responsables de los cuadros clínicos más graves.
Entre las demandas, la organización ha pedido indemnizaciones justas y sin demoras para los ganaderos, así como el pago de ayudas ya solicitadas en 2024.
En las últimas semanas se han detectado numerosas explotaciones afectadas, algunas de ellas con casos de mortalidad incluso en animales previamente vacunados.
Según ha informado la Junta en nota de prensa, se han destinado 14,6 millones de euros a cerca de 1.500 ganaderos afectados por la lengua azul, mientras que en el caso del sector cerecero se han abonado 6,9 millones de euros a casi 1.600 agricultores.
La organización agraria Apag Extremadura Asaja exige máxima celeridad en su activación y pago, considerando inaceptable cualquier nueva demora ante una situación que califican de “crítica” para agricultores y ganaderos.
Hay ayudas para los productores de cereza las fuertes lluvias de 2024 en las zonas de Coria, Trujillo, Logrosán, Navalmoral de la Mata, Plasencia, Hervás y Jaraíz de la Vera.
El objetivo de esta vacunación es conseguir tener lo más inmunizada posible las ganaderías cuando suban las temperaturas, para evitar las graves pérdidas que se han tenido el año pasado.
Esta medida supondrá la eliminación de un sistema que había permitido reducir los costes burocráticos para los ganaderos, en un contexto especialmente crítico para el sector.
Se ha referido a la situación actual con la entrada de nuevos serotipos de lengua azul en Extremadura y ha subrayado que el Ejecutivo autonómico trabaja con el Ministerio de Agricultura en los planes de desarrollo rural y, en concreto, en la denominada medida 23.
Los últimos datos señalan que hay focos en la comarca de Campo Arañuelo, además de los que se han notificado en explotaciones situadas en la zona de Trujillo.
Las tres organizaciones han hablado de más de 240 focos afectados en Extremadura por la lengua azul con un alto índice de mortandad en la zona donde el serotipo 3 tiene más presencia.
Se solicita una financiación necesaria por parte de la Unión Europea y del Ministerio, en la que colaboraría la Junta si llegase esta aportación, para paliar los efectos negativos que sufren los ganaderos cuando aparecen este tipo de situaciones.
Así, tras iniciar la vacunación por las comarcas de Jerez de los Caballeros y Badajoz, las más próximas a Portugal y las más afectadas por el serotipo 3, el más virulento, esta semana también se ha comenzado la distribución de las dosis por las zonas de Zafra, Mérida, Valencia de Alcántara y Cáceres.
A este respecto, la consejera Mercedes Morán ha resaltado que la semana pasada llegaron casi 370.000 dosis más de ese millón y medio que se ha comprado desde la Junta de Extremadura, por lo que hay más de 644.000 dosis disponibles para su inoculación en la región.
La Administración autonómica ya tiene reservado otro millón de vacunas que llegará a principios de noviembre.
Más de 3.000 animales están contagiados, tanto de ganado ovino como bovino, por el serotipo 3, el más mortífero y dañino.
Extremadura ha sumado en las últimas horas cinco nuevos focos de lengua azul. Los datos han sido confirmados por el laboratorio Central de Veterinaria de Algete en Madrid.