Los hechos ocurrieron en una vivienda en la que la detenida trabajaba como empleada del hogar para una familiar de la víctima.
El grupo de policía judicial de Don Benito llevó a cabo numerosas gestiones, incluyendo declaraciones de la víctima y trabajadores, así como la revisión de las imágenes de videovigilancia.
La recuperación del material se produjo en Cantagallo, provincia de Salamanca, y el equipo de la Guardia Civil ha podido devolverlo a su legítimo propietario.
Llegaron a sustraer efectos de dos viviendas, de un establecimiento comercial (en el que accedieron mediante el método del butrón), de las oficinas de la estación de tren y del hospital de la ciudad y la capilla que se ubica en el interior del mismo.
Este tipo de delitos habían generado cierta preocupación entre la población de la localidad, al haberse detectado un aumento de casos en aparcamientos de grandes superficies durante este año.
Las víctimas denunciaron que dos jóvenes se les acercaban con actitud afectuosa, entablando conversación y abrazándolos de forma aparentemente amistosa. Poco después, se percataban de la desaparición de joyas que llevaban puestas en ese momento.
Los hechos ocurrieron hace unos días, cuando una llamada al 091 alertó de que varias personas estaban arrastrando hacia la calle una máquina expendedora de efectivo, tratando además de forzarla con una barra de hierro de grandes dimensiones.
La víctima relató que fue abordada por una mujer conocida que, tras pedirle dinero y obtener una negativa, le registró los bolsillos y le sustrajo 450 euros, aprovechando su avanzada edad y situación de indefensión.
Los investigadores localizaron las joyas sustraídas en un establecimiento comercial de la zona, al que el presunto autor las había vendido de forma progresiva durante los meses de marzo y abril.
Las investigaciones se iniciaron en agosto, cuando se tuvo conocimiento de una serie de robos y hurtos ocurridos en diferentes parcelas de la zona.