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Un padre y su hija han sido condenados por el Juzgado de lo Penal por un delito continuado de estafa tras haber cometido cinco timos de la estampita y el tocomocho en la capital cacereña entre diciembre del 2006 y enero del 2007. Antonio Carrera Santiago, sobre el que ha recaído una pena de 18 meses de prisión, y Soraya Carrera, a un año de cárcel, residían en Badajoz y se desplazaban a Cáceres para engañar a ancianos a los que abordaban en plena calle.

Con el pretexto de obtener un beneficio económico, el 5 de diciembre del 2006 lograron que una anciana de 82 años les entregara 6.400 euros de su cuenta bancaria en la avenida Isabel de Moctezuma. En aquella ocasión, la hija simuló sufrir una discapacidad psíquica, mostrando a la mujer unos billetes de alto valor que decía querer cambiar. El padre intervino después para convencerla de que podrían hacer negocio dándole a la chica menos dinero del que recibían. Tras convencerla, le cambiaron el dinero por recortes de papel.

Seis días después realizaron otra estafa pero, en este caso, con un falso billete premiado de la ONCE por el que consiguieron que un hombre de 79 años les diera 4.000 euros. Antonio Carrera también simuló ser discapacitado psíquico y, tras preguntar el lugar de cobro y con la colaboración de un cómplice, propuso al timado que participara en el reparto adelantando parte del dinero. Tras entregarles una cantidad, recibió en su lugar un paquete lleno de papeles. La tercera estafa se produjo ese mismo día, pero con una mujer de 62 años, a la que robaron 3.000 euros mediante el timo de la estampita. En este caso, la hija fingió tener otra discapacidad.

El cuarto delito tuvo como escenario las proximidades de la plaza de toros, donde mostraron a un hombre de 81 años tres cupones que decían que habían sido premiados. Tras engañarle con el regalo de uno de ellos, lograron que les entregara 1.500 euros, ya que le dijeron que se trataba de un primer premio. El último lo cometieron el 19 de enero del 2007 en la calle Caupolicán donde una mujer les dio 650 euros tras mostrar la hija un fajo falso de billetes.