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El último año ha puesto en evidencia que las medidas que la administración pública y los agentes sociales ponen en marcha para evitar los accidentes laborales no han resultado del todo eficaces. Las cifras son frías y rotundas. El pasado año se registraron en la comunidad extremeña 17.738 siniestros que causaron baja en el trabajo –50 diarios–, lo que supone 1.352 casos más que en el año 2006. Además, se ha producido un fenómeno preocupante según los sindicatos, y es el elevado número de trabajadores muertos cuando se encontraban en jornada laboral pero fuera de su lugar de trabajo, lo que se conoce como accidentes in itinere , en el trayecto al puesto de trabajo. Así, de los 26 fallecidos en total en Extremadura en siniestros laborales el pasado año, 13 fueron en esas circunstancias, nueve más que un año antes.

Los datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales ponen de manifiesto que la escalada de accidentes laborales en Extremadura es un reflejo de lo que sucede en la mayoría de las comunidades autónomas. Por primera vez, se han superado, con creces, los 17.000 siniestros, mientras que, por el contrario, se ha mantenido el número de fallecidos (26 en el 2007, frente a los 25 del 2006 o los 34 del año 2005). Sin embargo, la diferencia con lo que ha venido sucediendo al menos en la última década, según los datos del ministerio, es la elevada cifra de muertes in itinere (13 de 26 en total, frente a 4 en el 2006, 9 en el 2005 o los 10 del año 1999).

Por ello, los sindicatos reconocen que deben "dar una vuelta en la forma de actuar contra esta lacra", asegura Concha Gómez, responsable del área de seguridad laboral de CCOO en Extremadura. En este sentido, abunda en la necesidad de tomar medidas más eficaces "en aspectos que no se están teniendo en cuenta, como las enfermedades profesionales y los accidentes in itinere ", porque "se han producido veintiséis muertos el año pasado, pero ha habido suerte en que no hayan sido cuarenta". Se refiere a que el hecho de que no haya más accidentes mortales en el trabajo "es por pura suerte, porque por parte de los empresarios se está haciendo una prevención de papel, no real", denuncia.

 

PLAN PARA EL 2008-2011 Por ello, insiste en que todas las partes implicadas –Junta, sindicatos y empresarios– tienen que tomar "medidas reales". A este respecto, avanza que se va a firmar en las próximas fechas un plan de actuación nuevo para el período 2008-2011, en el que, a su juicio, se deben tener en consideración medidas más eficaces para paliar las muertes en el trayecto al trabajo y las enfermedades profesionales.

Lo cierto es que esos siniestros trágicos en el trayecto al trabajo se han disparado en la región en el último año, con un total de 1.028 casos –975 leves y 40 graves– además de los 13 fallecimientos ya mencionadas.

Lo que no cambia es lo referido a los sectores con más accidentes de trabajo. La construcción y los servicios encabezan esta lista negra, con 5.880 y 5.565 siniestros, respectivamente. Esto supone casi el 65% del total de sucesos. Como consecuencia de ello, el mayor número de muertes se registran en estas actividades, con 6 y 3, en cada caso.

Otro aspecto destacado, que también se suele repetir año tras año, es que la provincia de Badajoz duplica los accidentes a la de Cáceres. En el 2007, solo en el lugar de trabajo, se registraron casi 11.000 siniestros con baja en la provincia pacense, frente a los 5.771 en la cacereña. Paradójicamente, hubo un muerto más en Cáceres que en Badajoz.

EL PERFIL Con todo ello, el perfil del trabajador accidentado en Extremadura es el de un hombre, empleado en el sector de la construcción o en el de servicios, que desarrolla su labor en la provincia de Badajoz.

Con todo, la comunidad extremeña se mantiene entre las regiones con menos accidentes laborales en España. En el 2007, solo Cantabria y Navarra tuvieron menos siniestros.


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