La familia de Rosalía Cáceres Gómez, desaparecida en 2020 en Bohonal de Ibor, ha emitido un comunicado público en el que solicita que el caso sea revisado por la Guardia Civil, concretamente por la Unidad Central Operativa (UCO), con el objetivo de abrir nuevas líneas de investigación que permitan esclarecer lo ocurrido.
El pronunciamiento llega tras los recientes avances en el caso de Francisca Cadenas, cuya resolución ha devuelto cierta esperanza a otras familias de desaparecidos. En su mensaje, los familiares de Rosalía expresan “una inmensa alegría y satisfacción” por el esclarecimiento de ese caso, ya que supone un descanso para su entorno y demuestra que incluso las desapariciones más prolongadas pueden resolverse.
Sin embargo, el comunicado también refleja el profundo dolor y la frustración que sienten después de casi seis años sin novedades relevantes en la investigación de Rosalía Cáceres. “Observamos que no tenemos movimientos, avances ni resultados que alimenten nuestro ánimo para seguir luchando”, señalan, denunciando además una sensación de abandono institucional.
SENSACIÓN DE DESIGUAL ATENCIÓN MEDIÁTICA
La familia lamenta igualmente que no todas las desapariciones generen la misma alarma social ni reciban la misma atención pública. Según explican, pese a los esfuerzos por mantener visible el caso, sienten que su historia “pasa de puntillas”, como si existieran desapariciones de “segunda categoría”.
“Hay casos que mediáticamente generan una mayor movilización social y aparecen más en los medios. Otros, como el nuestro, no trascienden más allá de la localidad y eso termina generando olvido, algo que a nosotros nos duele inmensamente”, lamentó el yerno de Rosalía, Salvador Serrano, en declaraciones a Radio Interior de Extremadura.
Por ello, realizan un llamamiento urgente para que personal especializado de la UCO analice nuevamente el expediente. Consideran que un equipo con experiencia en casos complejos podría revisar las hipótesis existentes, estudiar nuevos indicios y aportar un impulso decisivo a la investigación.
POSIBLES SIMILITUDES CON OTROS CASOS EN EXTREMADURA
En su comunicado, la familia también apunta a la posible existencia de similitudes con otros casos resueltos recientemente en Extremadura, como los de Manuela Chavero y Francisca Cadenas, cuyas investigaciones se prolongaron durante años antes de esclarecerse. Consideran que el análisis comparado de estos sucesos podría ayudar a arrojar luz sobre la desaparición de Rosalía.
“Que se aclaren casos antiguos es un halo de esperanza para las demás familias. Nos alegramos muchísimo por ellos, pero también creemos que algo debe cambiar para que estas investigaciones no se prolonguen durante tantos años”, subrayó Serrano.
UNA DESAPARICIÓN SIN RASTRO DESDE 2020
Rosalía Cáceres tenía 74 años cuando desapareció el 25 de mayo de 2020. Aquella mañana salió a caminar por caminos cercanos a Bohonal de Ibor, localidad donde residía temporalmente. Durante el paseo habló por teléfono con su hijo y con una prima mientras se encontraba cerca del pantano.
En la última conversación, Rosalía explicó que estaba subiendo una cuesta pronunciada y que regresaría a casa por su cuenta. La llamada se cortó poco después y desde entonces no se ha vuelto a saber nada de ella.
“Rosalía salió a pasear en la época de pandemia, cuando acababan de permitir que la gente saliera dentro de su propio municipio. Como estaba acostumbrada, salió a caminar por unos caminos cercanos al pueblo, unos caminos muy limitados donde prácticamente no puedes ir a ningún otro lugar. Incluso estuvo hablando con su hijo durante el recorrido. En un momento dado el móvil dejó de funcionar y desde entonces no sabemos nada de ella”, añadió Serrano.
SIN AVANCES
Desde el primer momento se desplegó un amplio dispositivo de búsqueda con la participación de distintas unidades de la Guardia Civil, voluntarios, equipos especializados y vecinos de la zona. A lo largo de los años se han realizado batidas periódicas y nuevas inspecciones del terreno, sin resultados concluyentes.
“En su momento se trabajó seriamente. Se pusieron muchísimos medios para buscarla, con equipos de investigación y equipos de búsqueda. Cuando ya consideraron que habían pateado toda la zona donde supuestamente había desaparecido, la búsqueda se fue reduciendo porque lógicamente no podían invertir medios indefinidamente”, señaló Serrano.
No obstante, con el paso del tiempo la familia considera que la investigación se ha ido estancando. “Llevamos casi cuatro años sin ver avances. No vemos documentos, ni movimientos del juzgado ni del equipo investigador. Ellos dicen que siguen en ello, pero nosotros no lo apreciamos y nos sentimos un poco abandonados”, afirmó.
UN PUEBLO QUE SE NIEGA A OLVIDAR
El caso sigue muy presente entre los vecinos de Bohonal de Ibor, que han organizado actos y marchas para mantener viva la memoria de Rosalía y apoyar a su familia. Para ellos, el objetivo sigue siendo el mismo: encontrar respuestas.
Los familiares agradecen el apoyo recibido por parte de la ciudadanía y de los medios de comunicación, a quienes consideran “garantes de nuestra esperanza de ser escuchados”.
Seis años después de su desaparición, la investigación continúa abierta y la familia insiste en que no dejará de reclamar que se esclarezca qué ocurrió realmente con Rosalía Cáceres.