Ante la posibilidad de que el material robado fuera vendido en centros de gestión de residuos, la Guardia Civil intensificó las inspecciones en establecimientos de este tipo ubicados en la zona.
Los detenidos están acusados de la comisión de al menos cinco delitos de robo, en los que habrían robado más de 200 cabezas de ganado, sin descartarse su participación en otros hechos similares.
Ya hay dos personas detenidas como presuntas responsables del asalto, aunque la operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.
El consistorio ha pedido a los vecinos que extremen las precauciones y permanezcan alerta, especialmente ante comportamientos sospechosos o situaciones inusuales en la vía pública.
Los arrestados habrían actuado en diferentes ocasiones aprovechando momentos de menor vigilancia, sustrayendo objetos de valor y causando daños materiales en algunos accesos.
El operativo ha contado con la coordinación de los equipos RACE, los equipos ROCA, unidades de Seguridad Ciudadana, además del apoyo del Escuadrón de Caballería y la Unidad Aérea, reforzando la vigilancia en zonas rurales de difícil acceso.
Las investigaciones han permitido vincular al grupo con hechos ocurridos en varias localidades, reuniendo pruebas incriminatorias suficientes.
La investigación se centró inicialmente en una posible fuga hacia Portugal, lo que motivó un amplio dispositivo para interceptar a los sospechosos.
Durante la investigación, la Guardia Civil centró sus esfuerzos en establecimientos de compra-venta de oro, donde este tipo de objetos suele comercializarse.
Esta actuación se enmarca en el Plan de la Guardia Civil contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, una iniciativa destinada a prevenir, investigar y esclarecer delitos que afectan al sector agrario.
Los robos causaron cuantiosos daños, impidiendo al propietario reactivar la actividad del negocio.
Con todas las pruebas reunidas, el grupo delictivo juvenil ha sido detenido e investigado, mientras que las seis personas que compraron los teléfonos robados también están investigadas por receptación.
Los hechos ocurrieron el 20 de febrero, cuando se tuvo conocimiento de que un hombre y una mujer habían sido sorprendidos sustrayendo productos en un establecimiento de alimentación de la localidad.
Las víctimas, todas menores de 15 años, manifestaron haber sido abordadas por grupos de entre dos y cuatro jóvenes que, mediante amenazas graves de agresión, les obligaban a entregar carteras y otros objetos de valor.
Durante la intervención, los agentes observaron cómo desde el interior del vehículo se arrojaba una bolsa a las inmediaciones de la vía. Tras recuperar el envoltorio, comprobaron que contenía crotales identificativos de animales.
Tras más de un año de investigación y con las pruebas e indicios recabados, la Guardia Civil procedió a la detención de tres hombres y a la investigación de otros cinco, todos ellos vecinos de distintas localidades de la comarca de Campo Arañuelo.
La investigación permitió identificar a los presuntos responsables, quienes eran trabajadores de la propia instalación y habían vendido el material en siete operaciones distintas durante noviembre, obteniendo cerca de 4.700 euros.
Actualmente, el cuartel de Casatejada, que tiene capacidad para albergar entre diez y quince guardias, cuenta solo con un efectivo, lo que deja a la zona prácticamente desprotegida.
El análisis de las imágenes captadas por diversas cámaras de seguridad permitió a los agentes acotar la investigación y avanzar en la identificación del sospechoso, hasta lograr finalmente su localización y arresto.
El autor forzaba las puertas de acceso de los vehículos para sustraer documentación personal y otros efectos de valor que encontraba en su interior.