Toda la producción de variedades tempranas y de media estación de cereza situadas por debajo de los 700 metros de altitud se encuentra afectada.
La decisión responde a las intensas lluvias registradas entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, que han sido consideradas como causa de fuerza mayor y circunstancias excepcionales.
El pacto, que ha sido duramente criticado en Extremadura por agricultores y ganaderos, genera una fuerte preocupación en el sector primario, que teme un impacto negativo por la entrada de productos agroalimentarios procedentes de Sudamérica
La colaboración del sector es fundamental, ya que contar con información precisa, localizada y contrastable resulta esencial para analizar técnicamente la situación y adoptar medidas ajustadas a la realidad del campo extremeño.
Uno de los sectores más afectados es el olivar, especialmente en las zonas tardías de recogida de aceituna, donde aún quedaban parcelas pendientes de recolectar.
El presidente provincial del partido en Cáceres, Óscar Fernández Calle, ha señalado en Moraleja que estas medidas “van a terminar de machacar al campo” y ha responsabilizado directamente al Partido Popular y al Partido Socialista.
Según han explicado desde La Unión Extremadura, en el caso de Extremadura las producciones que se verían afectadas de forma “muy negativa” serían la carne de vacuno, la carne de ave de corral, la aceituna de mesa, la miel y el arroz.
Los agricultores extremeños alertan de que el acuerdo permitirá la entrada en el mercado comunitario de productos elaborados bajo normativas menos exigentes que las europeas, incluyendo el uso de determinadas sustancias prohibidas en la UE
Se reunirán representantes de diferentes consejerías de la Junta de Extremadura para estudiar la posibilidad de implementar medidas que permitan un mayor control poblacional de jabalíes en la región.
También se podrán solicitar para desarrollar los programas de cría, que sirven para mejorar y proteger la raza ganadera con ayudas se destinará a la difusión de mejoras obtenidas por los programas mencionados, con un máximo de 30.000 euros.
Los abonos, que alcanzan un total de 1.904.540,23 euros, beneficiarán a 376 agricultores de la región.
El sector agrario extremeño reclama igualdad de condiciones para competir, así como medidas que garanticen seguridad jurídica, transparencia de mercado y competencia leal frente a productos importados.
Extremadura sigue siendo el núcleo del cultivo de hoja de tabaco en España, y uno de los principales polos dentro de la Unión Europea pese a la dura reestructuración debido a la desaparición de las subvenciones a la producción de tabaco a partir de 2010 y a las ayudas por calidad en 2014.
El problema principal radica en que los precios que los industriales pagan a los agricultores no cubren los costes de producción, mientras que las importaciones procedentes de países del sudeste asiático se venden a precios mucho más bajos.
“En el campo no mandan los relojes, manda la luz del sol”, recuerdan desde la asociación, señalando que tareas como el ordeño, la alimentación del ganado o las labores agrícolas no se ajustan a los cambios artificiales del horario.
Estos anticipos, que podrán abonarse hasta el 30 de noviembre, buscan proporcionar mayor liquidez al sector agrario extremeño para afrontar la campaña agrícola.
Durante la jornada se presentarán resultados de I+D en aceite de oliva virgen extra, incluyendo un estudio sobre el momento óptimo de recolección de aceitunas y un demostrador digital aplicado a almazaras.
La región se mantiene como la tercera comunidad productora a nivel nacional, por detrás de Andalucía y Castilla-La Mancha.
Con estas cifras, Extremadura consolida su posición como uno de los principales productores y exportadores de frutas y hortalizas de España.
Esta actividad genera más de 2.100 empleos directos a jornada completa, además de los indirectos, contribuyendo a fijar población en el territorio.