El Proyecto Coturnix, de seguimiento y gestión sostenible de la codorniz en España, arranca su cuarto año, coincidiendo con el inicio de la media veda, momento en el que la participación de los cazadores extremeños se vuelve imprescindible para garantizar el futuro de la especie y su gestión cinegética sostenible.

El proyecto cuenta actualmente con la participación de más de 5.000 cazadores de todo el país y supone el estudio más importante de la especie de toda España y uno de los mayores de Europa.

Gracias a los datos recopilados por los colaboradores y recogidos en la memoria del proyecto Coturnix 2022, se ha podido demostrar que la población de codorniz en España presenta buen estado de conservación, mostrando un mayor éxito reproductor durante la última campaña, lo que permite su aprovechamiento cinegético.

Estos datos científicos han sido fundamentales para paralizar el intento de prohibir su aprovechamiento cinegético por parte de determinadas entidades y colectivos que instaron al gobierno a declarar la codorniz en peligro de extinción el pasado año, lo que habría acabado con su caza.

En su cuarto año, Coturnix busca seguir viendo crecer un proyecto que en 2022 logró recopilar 8.800 muestras biológicas enviadas por cazadores, que se sumaron a los cerca de 800 censos de aves migratorias estivales realizados a través del Observatorio Cinegético y a la monitorización a través de métodos activos en más de 1.500 estaciones de escucha.

Además, a ello se ha unido la consolidación de varios grupos de trabajo en todo el país que están aplicando un método específico de seguimiento de la codorniz, que está permitiendo realizar estimaciones más precisas sobre el tamaño real de las poblaciones a través de la monitorización continua de la especie en áreas concretas, desde la llegada de los primeros individuos hasta la recolección del cereal.

Pero la implicación de los cazadores no termina con el envío de muestras biológicas o la realización de censos, sino que también se han demostrado esenciales a la hora de recuperar la información de individuos anillados que ofrecen datos de gran relevancia para conocer los lugares de reproducción de la especie, tasas de supervivencia y desplazamiento, entre otros muchos parámetros clave en la biología de la codorniz.

Desde las entidades promotoras del proyecto animan a los cazadores de toda España a volver a colaborar un año más en este proyecto de ciencia ciudadana que ha unido a cazadores y científicos y que ha puesto encima de la mesa la importancia de contar con datos veraces para la toma de decisiones y la relevancia del sector cinegético en la obtención de información esencial para establecer planes de gestión adecuados.