El Pleno del Ayuntamiento de Cáceres, en la sesión celebrada este jueves, ha aprobado con la abstención de Unidas Podemos, de forma inicial la modificación de la ordenanza reguladora del aprovechamiento especial de espacios de uso público mediante la instalación de terrazas.

El concejal de Urbanismo, José Ramón Bello, ha destacado “el arduo trabajo de los técnicos municipales, y que es fruto de un intenso proceso de escucha tanto a organizaciones y colectivos para modificar algunas cuestiones que no nos ayudaban a tener la agilidad deseada en la tramitación de la ocupación de vía pública con terrazas”.

Entre las principales aportaciones del texto, ha detallado, “se encuentra la ampliación de los metros cuadrados que pueden ser ocupados, una serie de regulaciones para hacer posibles los cerramientos anclados y no permanentes con un modelo que se ofrece a los interesados para hacer posible una uniformalización de todos estos elementos; una búsqueda de un mantenimiento de homogeneidad en mesas, sillas, sombrillas y demás elementos, especialmente en aquellas zonas sensibles por valores patrimoniales, para hacer una ciudad más agradable, amigable y respetuosa con el patrimonio”, ha señalado.

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También se elimina la posibilidad de poner moquetas o se prohíben los mensajes publicitarios que no sean el nombre del establecimiento; se adapta a la ley de espectáculos públicos y actividades recreativas en la materia de las sanciones y sobre todo en la posibilidad de llevar a cabo sanciones no pecuniarias con reducción horaria, que ha sido muy felicitada por el sector, según han informado desde el Ayuntamiento de Cáceres en nota de prensa.

Además, ha añadido, “se crea una comisión técnica de terrazas, compuesta por concejalías y técnicos, y que puede llevar a cabo la declaración de zona saturada de terrazas y proponer medidas concretas tanto para un caso específico como para ordenar algunos entornos como calles o plazas para que tenga uniformidad y armonía”.

Sobre la vigencia “las nuevas autorizaciones van a tener una vigencia de 4 años, y habrá un periodo de 4 años para adaptarse a esta nueva normativa, facilitando al sector el no tener que hacer grandes inversiones en estos años tan complicados por la pandemia”.

Ha recordado que en el proceso participativo ha habido 6 alegaciones, uno de un particular y 5 de colectivos, “y además hemos llevado a cabo reuniones con personas y colectivos que nos lo han demandado; y en el periodo de escucha se han aceptado modificar gran parte de ideas”.

José Ramón Bello ha resaltado que, “tenemos un texto bastante maduro, que ahora abre un nuevo periodo para hacer aportaciones pero que sin duda va a ser una herramienta muy eficaz, duradera y positiva para regular la convivencia entre los hosteleros, los vecinos y las personas con discapacidad”.