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La dimisión de la directora de Enfermería del área de salud de Coria, Isabel Barrios Carbajo, ha arrastrado a tres supervisores de su departamento y ha agudizado una situación crítica en plena pandemia del coronavirus.

Según la información a la que ha tenido acceso LA MAÑANA de Radio Interior, la renuncia de Isabel Barrios fue comunicada a la gerencia y a la dirección de Régimen Económico y de Recursos Humanos del área de salud de Coria a través de un escrito en el que también dimitían de manera irrevocable el supervisor de área, José Pedro Manzano Alonso; la supervisora de Urgencias, Soraya Pérez Vizcaíno, y la supervisora de Cirugía y Traumatología, Ana Isabel Serrano Sánchez.

El escrito de renuncia fue presentado el pasado 20 de agosto; sin embargo, conscientes de lo delicado de la situación sanitaria actual, los dimitidos dieron un plazo de 12 días a sus superiores para que buscasen sustitutos que desempeñasen las labores que venían realizando, aunque dejaron claro que el cese de sus funciones tendría efectos a partir del 1 de septiembre. De este modo, los cuatro integrantes de la cúpula de Enfermería manifestaban su buena disposición para que su marcha voluntaria no provocase un caos hospitalario y hubiera tiempo suficiente para el traspaso de información y de las tareas pendientes de realizar.

Aunque la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura ha informado a LA MAÑANA de Radio Interior que la renuncia se ha producido por motivos personales, lo cierto es que la dimisión de la cúpula de Enfermería encierra otros condicionantes de mayor calado. De hecho, en el escueto escrito de dimisión no se indica en ningún momento que la marcha obedezca a motivos personales, sino que los firmantes se limitan a poner en conocimiento de sus superiores su renuncia con carácter irrevocable.

Distintas fuentes consultadas aseguran que la Dirección de Enfermería del área de salud de Coria sufre un bloqueo permanente y cada vez que intenta poner en marcha alguna iniciativa o realizar propuestas se le responde con negativas a su gestión.

El Sindicato Médico de Extremadura (Simex) ha revelado que la situación se ha agravado en las últimas semanas y que la decisión de los dimitidos estaba tomada desde mediados del mes de agosto «por considerarse un cero a la izquierda». Pero lo más grave, según este sindicato, es que se ha producido un problema con un paciente afectado por la Covid-19 y sus contactos estrechos que han provocado nuevas discrepancias entre el departamento de Enfermería y la gerencia.

«No nos extraña nada (la dimisión) porque la gerente es una señora muy prepotente y nos lo ha demostrado varias veces en distintas reuniones que hemos mantenido con ella» han indicado desde el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE). En similares términos se ha pronunciado un portavoz de Simex, quien ha dicho textualmente que «la gerente se las trae».

También el sindicato Comisiones Obreras (CC OO) ha confirmado que detrás de la renuncia del equipo de Enfermería se esconde «una mala gestión de la crisis del Covid-19», una pandemia que hasta el momento se ha cobrado la vida de 22 personas en este área de salud, cuya gerente es María José Baquero.

A estas circunstancias hay que unir un cúmulo de despropósitos en el ámbito laboral, como una importante carencia de medios y fallos en la aplicación de los protocolos de actuación. Sin ir más lejos, el sindicato SAE denunció hace unos días que la Junta de Extremadura no había dado una solución a la situación de los técnicos auxiliares del Hospital Ciudad de Coria a los que se obligaba a realizar tareas que no les correspondían, como limpieza y desinfección terminal de material sanitario o clasificación de la ropa sucia.

Las discrepancias entre la ya dimitida cúpula de Enfermería y la gerencia del área de salud no tienen motivación política alguna y obedecen a cuestiones estrictamente laborales. De hecho, la directora que ha renunciado a su cargo, Isabel Barrios, fue concejala del PSOE en el Ayuntamiento de Coria en la última legislatura, por lo que su sintonía política con sus superiores está fuera de toda duda.

Tanto la gerencia del área de salud como la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales han tratado de que no trascendiera esta situación que agrava la crisis laboral en unos momentos especialmente delicados y con dificultades para encontrar nuevos responsables que releven en sus cargos a los ya dimitidos. A pesar del hermetismo con el que se ha intentado actuar, la trascendencia de la noticia ha levantado un auténtico revuelo en el sector sanitario, que no ha recibido con sorpresa lo sucedido por tratarse de una situación esperada.

La Junta de Extremadura ha reconocido que aún no ha designado a las personas que ocuparán los puestos de Isabel Barrios y los tres supervisores de Enfermería. Esta misma mañana la Consejería de Sanidad ha indicado que a fecha de hoy la directora de Enfermería y su equipo continúan trabajando en el Hospital de Coria y que permanecerán en sus puestos de trabajo hasta que la gerencia designe los nuevos cargos.

Aunque los dimitidos indicaron en su escrito que su renuncia era efectiva a partir del 1 de septiembre, la Junta de Extremadura asegura que «el departamento continúa con su trabajo habitual y sin incidencias hasta que haya nuevos nombramientos».