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El delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, ha anunciado esta mañana que agentes de la Policía Nacional procedieron el pasado fin de semana a la desarticulación de un grupo organizado dedicado a la distribución de sustancia estupefaciente, en concreto hachís, en la capital extremeña y localidades próximas.

La investigación se inició a mediados del mes pasado. El Grupo de Estupefacientes de la Comisaría Local de Mérida tuvo conocimientos de que dos ciudadanos ubicados en dicha localidad, que curiosamente eran las parejas sentimentales de dos hermanas, uno de nacionalidad marroquí y el otro de nacionalidad española, se estaban dedicando a introducir en Mérida ciertas cantidades de sustancia estupefaciente, concretamente hachís, con la que suministraba a los medianos traficantes de dicha localidad y poblaciones cercanas.

Recibida dicha información, se inició la correspondiente investigación consiguiendo, en un primer momento, la plena identificación de las personas a las que hacían referencia las informaciones.

A partir de ahí, y continuando con las gestiones de investigación oportunas tendentes al total esclarecimiento de los hechos, se pudo determinar que se trababa de un grupo delictivo perfectamente organizado, con estructura jerarquizada, reparto de funciones, perdurable en el tiempo y con el único objetivo de obtener un beneficio económico, logrando también identificar al resto de los componentes del grupo y el “modus operandi” utilizado.

Los jefes del grupo, ciudadano marroquí y español residentes en Mérida, cuñados entre sí, eran los encargados de cerrar la compra de la sustancia estupefaciente, recibir la mercancía, venderla entre otros pequeños comerciantes de la localidad (que adquirían entre 15 y 20 “bellotas”) y llevar la contabilidad del grupo.

 

Otras dos personas, manos derecha de los anteriores, eran los encargados de alquilar los domicilios donde esconderían las sustancia estupefaciente y distribuir la sustancia estupefaciente entre los compradores, encargándose también del cobro de la venta.

 

En el último escalón estarían los “muleros”, ciudadanos marroquíes que transportarían el hachís desde Marruecos hasta Mérida en el interior de sus cuerpos.

 

Modus operandi”

El sistema utilizado por el grupo desarticulado era sencillo. Los “jefes” pactaban la compra de cierta cantidad de sustancia estupefaciente con su distribuidor en Marruecos, el cual seleccionaba a jóvenes marroquíes a los que preparaba para ingerir “bellotas” y una vez estaban listos, viajaban varios de ellos (en función de la cantidad adquirida) hacia Mérida, contactando con los miembros de la organización residentes en esta localidad, quienes los trasladaban a uno de los domicilios que tenían alquilados para que expulsaran las bellotas.

Una vez expulsada la sustancia estupefaciente, los “muleros” regresaban a Marruecos. Se da la circunstancia que el pago del nuevo cargamento se hacia a “plazo vencido”, cuando era vendido el cargamento anterior y recibido el nuevo, y se hacia a través de empresas de envío de dinero internacional.

 

Intervención policial

Una vez obtenidos todos los indicios y pruebas necesarias, y habiendo tenido conocimiento de que durante el fin de semana se iban a recibir dos nuevos pedidos en Mérida, los investigadores decidieron intervenir.

En una primera parte de la operación, el pasado 8 de noviembre, sobre las 19:00 horas, en la Calle Benito Toresano de la capital extremeña, policías adscritos al Grupo de Estupefaciente procedieron a la detención de cuatro ciudadanos marroquíes como presuntos autores de un delito contra la salud pública tras comprobar, mediante radiografías realizadas en los servicios de Urgencia del Hospital de Mérida, que habían ingerido cuerpos extraños, posiblemente hachís, siendo trasladados hasta dependencias policiales, donde expulsaron un total de 412 bellotas de hachís, con un peso de 4.100 gramos.

En una segunda fase de la operación, llevada a cabo el domingo 10 de noviembre, se procedió a la detención de otras seis personas, dos ciudadanos marroquíes que transportaban en el interior de su estómago otras 234 “bellotas” de hachís cuando intentaban acceder al domicilio que la organización tenía alquilado, los dos “jefes” de la organización y los dos lugartenientes de éstos.

Además se llevaron a cabo tres registros domiciliarios, dos en la Calle Benito Toresano y otro en la Calle Nuestra Señora de las Mercedes, donde fueron intervenidas tres pistolas, una de ellas simulada.

El resultado final ha sido la detención de diez personas, tres españoles y siete marroquíes, se han intervenido seis kilos trescientos gramos de hachís, once teléfonos móviles, tres vehículos, tres pistolas (una de ellas simulada), más de trescientos euros y abundante anotaciones de las compras y pagos realizados.

De todos los detenidos, sólo uno de los “jefes” de la organización tenía antecedentes policiales, habiendo sido detenido por funcionarios de la Comisaría Local de Mérida  en el año 2012, junto a dos “muleros”, transportando 3 kilogramos de hachís. 

Los demás detenidos carecían de antecedentes penales y los ciudadanos marroquíes se encontraban en situación legal en España, requisitos establecidos por la organización para formar parte de la misma, dificultando así la investigación policial. 

Todos los detenidos fueron puestos a disposición judicial, decretando el ingreso en prisión de siete de ellos. El resto fue puesto en libertad con cargos.