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El presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, advirtió anoche en el acto institucional de entrega de las medallas de la región que la actual legislatura se centrará en un proyecto político encaminado a la generación de empleo y a la regeneración política en todos los órdenes.

"Mi proyecto político se llama empleo y regeneración política en todos los órdenes", dijo el presidente ante el auditorio del Teatro Romano de Mérida, repleto de ciudadanos en la víspera del Día de Extremadura.

Monago recordó que la región tiene más de 119.000 extremeños en paro, lo que ha obligado a muchos a emigrar a otras comunidades autónomas, algo que, según dijo, está dispuesto a frenar.

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"Quiero frenar la fuga de cerebros, recuperar nuestro capital intelectual pasado, el capital extremeño que se fue y que reside actualmente en Madrid o Barcelona", puntualizó.

También insistió en las medidas de ahorro implantadas desde que accedió al Gobierno el pasado mes de julio y en la necesidad de controlar el déficit público. 

"Lo primero que estamos haciendo para ello en el Gobierno extremeño es implantar una severa política de austeridad en toda la Administración pública. En segundo lugar, estamos fijando un techo de gasto y recuperando un principio básico que para que una economía funcione, sea creíble, y genere confianza, es vital: el equilibrio presupuestario", dijo.

El presidente del Ejecutivo pidió la colaboración del resto de fuerzas políticas y destacó la necesidad de mirar al frente. 

"Ha llegado la hora de dejar a un lado entre políticos las actitudes infantiles. Las reuniones con foto y las reuniones sin foto. Lo mío y lo que no es mío. Los encuentros tú y yo", indicó.

En este sentido consideró que ha llegado la hora de olvidarse también de las pasadas elecciones porque Extremadura ha cambiado, "a conciencia, como otras comunidades", y opinó que "lo que algunos no entienden es que el terreno que pisan también".

PROYECTOS DE GOBIERNO

Como viene siendo habitual durante las últimas semanas, Monago destacó de nuevo la necesidad de lograr un acuerdo para el Eje-16 convencido de que el tráfico de mercancías por la Península Ibérica alcanzará una enorme relevancia a partir de 2014.

También dijo que se pondrá en marcha un Plan de Choque de Empleo Juvenil y un Plan de Choque de Empleo Femenino, que se están finalizando y en breve se presentarán en el Parlamento.

En este sentido matizó que no serán sólo dos planes de empleo para jóvenes y mujeres, sino que también habrá un Plan Integral de Empleo que constará de tres ejes de desarrollo: empleo, empresa y emprendedores.

El nuevo Gobierno salido de las urnas el pasado mes de mayo tiene previsto comprometerse a realizar un pago en 25 días a aquellas empresas que no superen los dos millones de euros.

Asimismo, se creará un Fondo de Capital Semilla Mixto Público-Privado para ayudar a los emprendedores, prestando especial atención a las mujeres y jóvenes menores de 35 años, y se potenciarán los microcréditos a través de Extremadura Avante.

"Potenciaremos a Extraval como mecanismo de garantía, mediante avales, de las solicitudes de préstamos o créditos por parte de las PYMES", dijo Monago, quién también adelantó que se va a incrementar la deducción en el IRPF, aumentando la deducción en la cuota íntegra autonómica e instaurando medidas a favor de las mujeres emprendedoras y los menores de treinta y cinco años, sin distinción de sexo.

Del mismo modo se va a abonar el 100% de las cuotas a la Seguridad Social a los emprendedores que contraten a trabajadores menores de 35 años (jóvenes), a mujeres o a mayores de cuarenta y cinco años que sean parados de larga duración de modo que la seguridad social no va a ser un impedimento para que se contrate en Extremadura a jóvenes, mujeres y parados mayores de 45 años de larga duración.

También habrá una apuesta por la formación profesional dual, con el establecimiento de una ayuda económica al empresario que contrate a jóvenes que hayan realizado prácticas en las empresas enmarcadas dentro de la formación profesional dual.

Con el propósito de lograr una igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos, se realizará una convocatoria abierta y unificada al inicio del año de todas las subvenciones correspondientes al ejercicio presupuestario en vigor y se pondrá en marcha el proyecto "Financia tu empresa", en el que se canalizarán en un único interlocutor los mecanismos de financiación.

En las próximas semanas se darán a conocer todos los detalles del Plan Integral de Empleo, Empresa y Emprendedores que aprobará el nuevo Gobierno.

ENTREGA DE MEDALLAS

En el acto institucional, la primera Medalla de Extremadura fue entregada al Programa Universitario "Universidad para Mayores de Extremadura", condecoración que impuso Luis Alfonso Hernández Carrón, ante la renuncia del portavoz del grupo socialista de entregar dicha Medalla. La voluntad del Gobierno de Extremadura era que el PSOE, a través de su portavoz, Valentín García, entregara por cortesía la Medalla el Programa de Universidad de Mayores que iniciaron.

Al pueblo de Zalamea de la Serena le hizo entrega de la Medalla el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, Julio Márquez de Prado, mientras que el presidente de la Asamblea de Extremadura, Fernando Manzano, fue el encargado de imponer la medalla a Mercedes Moreno.

La cuarta medalla de la noche fue otorgada a Manuel Rui Nabeiro, y fue el presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, el que le hizo entrega de la misma.

La quinta medalla de Extremadura, de este año 2011, se ha concedido a Manuel Pellecín y le fue impuesta por el portavoz de Izquierda Unida de la Asamblea de Extremadura, Pedro Escobar.

En su parte lúdica, el acto institucional contó con las actuaciones de la ganadora de la Lámpara Minera del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión (Murcia), Celia Romero, y del grupo extremeño Acetre.

DISCURSO ÍNTEGRO DEL PRESIDENTE DEL EJECUTIVO

Buenas noches Extremadura.

Buenas noches a todos los extremeños que estáis viéndonos, que estáis siguiendo la entrega de las Medallas de Extremadura por televisión, radio, Internet o por las redes sociales.

Gracias a todos los que hoy dais vida a las gradas del Teatro Romano de Mérida, un lugar simbólico de nuestra tierra. Un marco formidable para, además de recibir reconocimientos, definir y reflexionar entre todos sobre los próximos retos de Extremadura y también sobre los dos primeros meses de este Gobierno.

Felicidades a todos los extremeños porque mañana es nuestro día.

Mi reconocimiento a todas las personas que han trabajo muy duro durante estas semanas para que hoy podamos celebrar este evento, preámbulo del Día de Extremadura.

Mercedes Moreno Morán, Manuel Pecellín Lancharro, Manuel Rui Nabeiro, el Pueblo de Zalamea y la Universidad de Mayores de Extremadura, mi más sincera enhorabuena por el galardón con el que habéis sido distinguidos por el pueblo extremeño.

Vuestra labor en actividades tan diversas como la lucha por la integración social, la literatura y el pensamiento, la actividad empresarial, el teatro y la enseñanza, es digna de ser reconocida por la sociedad civil. Sois un ejemplo de superación en tiempos de dificultades para el pueblo extremeño.

En vosotros vemos reflejados los valores que marcan nuestra forma de ser, nuestra personalidad, la identidad que compartimos todos los extremeños: esfuerzo, solidaridad, espíritu de superación, trabajo en equipo, inteligencia y sacrificio son cualidades que nos unen y que ponen de relevancia, hoy más que nunca, que para superar la situación complicada que vive nuestra región, Extremadura, se mueve.

Quienes habéis recibido este año la Medalla de Extremadura, sois buena muestra de ello.

Mercedes, la integración social de los internos es un signo de confianza hacia el ser humano y su capacidad para salir adelante.

Manuel, la filosofía y la literatura mantienen el rumbo de una sociedad que necesita del pensamiento crítico para discernir entre lo importante y lo urgente, encontrando en el equipaje de la vida, como guía, los valores humanos.

La educación de nuestros mayores, nuestros jóvenes experimentados, es fundamental porque les permite ampliar su conocimiento y devolvernos tanta experiencia acumulada durante años al servicio de la sociedad civil.

El pueblo de Zalamea, además de situar Extremadura en el mapa nacional e internacional cada año, es un ejemplo de la defensa de las raíces de un pueblo que conoce la clave para mantenerlas vivas: trabajar juntos en lo que nos une, no en lo que nos separa.

Manuel Rui Nabeiro, no es fácil en los tiempos que corren sacar un gran proyecto empresarial adelante. Hacer fructificar un negocio regándolo día a día. Los emprendedores tenéis un papel capital y de vuestra responsabilidad depende en buena medida la salida de esta crisis.

Nuestros desempleados confían en la valentía de personas como tú. Eres ejemplo para los empresarios extremeños y para este Gobierno. Contigo no nos damos la mano con Portugal, nos damos un abrazo.

Las medallas del Día de Extremadura son las medallas de las personas, de los extremeños, la máxima distinción de la región y a través de ellas se reconoce vuestra contribución a la sociedad civil extremeña.

El pasado 8 de julio tomé posesión como presidente de todos los extremeños. Desde que comencé en política a los 19 años hasta ese día perseguí un objetivo que muchos creyeron perdido. La alternancia política en mi tierra, Extremadura. Yo sabía que ese propósito era un sueño difícil, para algunos imposible, pero sabía que podía hacerse realidad.

Hoy tengo el honor de cumplirlo trabajando para el pueblo extremeño desde su Gobierno. Salir de la crisis reforzados es un sueño igual de difícil, imposible reduciendo el déficit, nos dicen, porque implica responder a las viejas preguntas sobre nuestra economía con nuevas respuestas y porque supone dar el "gran salto adelante económico" que jamás se ha impulsado en Extremadura.

Ésa es mi responsabilidad y estoy dispuesto a asumirla por el pueblo extremeño, aunque me haya encontrado un camino nada fácil.

Mi proyecto político se llama empleo y regeneración política en todos los órdenes. Desde esta premisa se me evaluará dentro de cuatro años. Soy consciente, y a diferencia de otros, soy valiente y lo digo públicamente. Extremadura puede confiar en la verdad de su Gobierno. Un Gobierno que va de frente, un Gobierno que dice la verdad.

Para poder llevar a cabo las políticas económicas de progreso que queremos para nuestra Comunidad era necesario el mejor gobierno y un gobierno formado por los mejores. En Extremadura hay gente extraordinariamente capaz, dispuesta a darlo todo por su tierra, que carecía de oportunidades para demostrar su valía. Como miles de extremeños, especialmente los jóvenes, que tuvieron que emigrar porque, queriendo trabajar en su tierra, no habían tenido la oportunidad de hacerlo.

Los hombres y mujeres que forman parte del primer equipo de gobierno: los consejeros, los secretarios generales, los directores generales, los miembros de los gabinetes, desde los directores hasta los secretarios son personas de extraordinaria valía que han decidido dar un paso al frente por Extremadura, que están dispuestas a partirse la cara en España y en Europa junto a su presidente por su pueblo. Por vosotros.

Algunos de ellos residían fuera de nuestra tierra. Y han vuelto esperanzados por el cambio. Otros son extremeños de corazón y vienen a ayudarnos en esta nueva etapa.

Mi objetivo es que detrás de ellos vengan muchos más a lo largo de esta legislatura. Quiero frenar la fuga de cerebros, recuperar nuestro capital intelectual pasado, el capital extremeño que se fue y que reside actualmente en Madrid o Barcelona y contar con los talentos necesarios para construir una nueva Extremadura. Gente joven y gente no tan joven.
Muchos miembros del Gobierno que tengo el honor de presidir, a todos los niveles, tenían una excelente carrera en la práctica privada. Y se han unido a este Gobierno del cambio por su amor y afecto a Extremadura.

Juntos no hemos perdido ni un minuto en esa tarea colectiva para la que, quiero recordarlo hoy aquí, estamos contando con la complicidad y la profesionalidad de los funcionarios de la administración que han entendido las prioridades de este Gobierno y sin cuyo trabajo habría sido imposible fijar nuestro punto de partida, el estado real de las cuentas en Extremadura.

Sin este punto de partida sería imposible abordar todas y cada una de las reformas necesarias para dar el impulso que necesitamos para que nuestra economía genere empleo.

Con los más de 119.000 extremeños en paro presentes en mi cabeza, una hora después de tomar posesión firmé mi primer decreto: la reducción de consejerías de 11 a 7.

Desde el primer momento, sin descanso, sin vacaciones, sin horarios, el Gobierno de Extremadura y el personal de la administración pública estamos trabajando para hacer lo que hemos venido a hacer, lo que prometimos y para lo que obtuvimos la confianza mayoritaria de una gran parte del pueblo extremeño. Lo primero, el empleo.

Nadie dijo que eso fuera a ser fácil. Ni que lo fuéramos a hacer en dos días, ni en dos meses. Nuestros problemas tienen viejas raíces y debemos ponerles remedio paso a paso.

Construyendo cimientos sólidos y fijando las bases necesarias para la generación de un tejido empresarial capaz de competir en una economía global. Eso sólo es posible atendiendo a la historia.

Mi generación, de la que formamos parte aquellos que estábamos estudiando en la Universidad en torno a los 90, vivió una permanente crisis económica, con algunos breves momentos de respiro.

Yo me acuerdo muy bien de la situación económica de entonces. La tasa de paro era del 24%. Entre los jóvenes, la misma tasa de paro que ahora en Extremadura, el 50%. La de las mujeres era del 35%, como en nuestra región.

España tenía un déficit en las cuentas públicas de casi el 7% del Producto Interior Bruto como hoy el de Extremadura. La deuda pública crecía exponencialmente. La renta por habitante era la misma en términos de la media comunitaria que la que tenía España 20 años antes.

No habíamos crecido ni un punto, ni se había creado, en términos netos, ni un solo puesto de trabajo. A los jóvenes que ahora tienen una hipoteca les interesará saber que las hipotecas estaban al 15%. Un 21% pagué yo por un préstamo personal hipotecario para comprar mi vivienda.
Llevábamos pesetas en los bolsillos, y las hubiéramos seguido llevando, si no se hubieran introducido nuevos criterios de gestión en el Gobierno de España de 1996, porque no cumplíamos ninguno de los criterios exigidos para acceder al euro y se estaba aceptando internacionalmente que no estaríamos con los fundadores.

Eran tiempos en los que no teníamos dinero para pagar la seguridad social y hubo que pedir un crédito, eran tiempos en los que la diferencia entre ricos y pobres se ensanchaba como ahora y nadie conocía hasta dónde se extendían las raíces del Gobierno, hasta dónde llegaba la madriguera del conejo, cuál era su final.

Conviene recordarlo, porque la historia se repite para quien no la recuerda. Como así nos ha sucedido.

Si fuimos capaces juntos ayer, hoy también lo seremos. Entonces el desempleo se convirtió en empleo, y los sacrificios, en beneficios.

Ésa fue una gran lección.
Los de mi generación nos forjamos en aquellos años. Y el resultado de una política económica y otra lo vivimos en primera persona. Fuimos testigos de la historia. Formamos parte de esa transición: la de la salida de España de su primera gran crisis moderna.

Ahora, quince años después, no nos toca formar parte de la salida, sino liderarla.

Lo primero que estamos haciendo para ello en el Gobierno extremeño es implantar una severa política de austeridad en toda la Administración pública. Una dura política de austeridad que suponen recortes sustanciales del 50% o más del 50% en algunas áreas, sin tocar las prestaciones sociales como son nuestra educación, que la mejoraremos y la sanidad, cuyo sistema fortaleceremos.

En segundo lugar, estamos fijando un techo de gasto y recuperando un principio básico que para que una economía funcione, sea creíble, y genere confianza, es vital: el equilibrio presupuestario.

Nuestra defensa del equilibrio presupuestario se fundamenta no sólo en la base de que no hay que gastar más de lo que se ingresa, sino también en la eficiencia económica.

Sabemos que el déficit público sólo significa una cosa: más impuestos y más recortes sociales. El déficit son mayores impuestos para el futuro. ¿Es justo cargar a las futuras generaciones impuestos por bienes y servicios que disfrutan generaciones actuales?

Es lo que se ha estado haciendo de forma sistemática y descontrolada hasta que nuestros acreedores en Extremadura han dicho basta. Saltando de una generación a otra. Hasta llegar a una región cuyo déficit pagarán nuestros hijos y nietos si no lo detenemos antes. Debemos más 2.000 millones de € a los bancos y casi 600 millones de € a los proveedores.

Pero para que esto no suceda. Para que podamos liderar los planes estratégicos necesarios para salir de la crisis, hay que hablar alto y claro entre políticos, desde la lealtad y la responsabilidad, como así practicaba cuando era el líder de la oposición y hoy suscribo nuevamente como presidente de todos los extremeños.

Y de estas palabras quiero que tomen buena nota todos aquellos paisanos que nos están siguiendo por la televisión, la radio y las redes sociales hoy.

Ha llegado la hora de dejar a un lado entre políticos las actitudes infantiles. Las reuniones con foto y las reuniones sin foto. Lo mío y lo que no es mío. Los encuentros tú y yo.
En política no se está para el tú y yo, se está para el nosotros. La política es en esencia un deporte de equipo, no se está en juego permanentemente, no cuando hay extremeños que no tienen qué llevarse a la boca, cuando nuestros jóvenes salen a la calle desesperanzados, cuando Extremadura es la Comunidad donde más ha crecido la deuda en España los últimos cuatro años, sin liquidez y con el presupuesto regional comprometido en gran parte, con casi todavía medio año por delante.

El interés general de Extremadura está por encima de cualquier persona.

Ha llegado la hora de olvidarse también de las pasadas elecciones. Extremadura ha cambiado, a conciencia, como otras Comunidades. Y lo que algunos no entienden es que el terreno que pisan también. Las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. Se penalizan. No tienen efecto. Porque no nos dan de comer.

Ha llegado también la hora de la dignidad. La hora de mirarle a la cara a nuestros paisanos. La hora decirles única y exclusivamente la verdad, por muy dura que ésta sea. Que lo es. Porque si esa verdad se acompaña de sacrificios nos permitirá entender el momento tan delicado que vive nuestra región y gracias a ello esa verdad nos hará fuertes, y nos hará progresar. Porque habremos comprendido de una vez por todas la magnitud del "esfuerzo colectivo" que iniciamos hoy. Y podremos superarlo.

Extremadura está madura y persigue ahora grandes objetivos compartidos. Y el nuevo Gobierno de Extremadura, que es el gobierno del cambio por primera vez en la historia de nuestra región, lleva apenas dos meses en ejercicio. Extremadura no se cambia, repito, en dos días, ni en dos meses.

Para renovar desde dentro el sistema productivo extremeño, hay que auditarlo primero, analizarlo y fijar tras ese análisis unas bases sólidas a través de un Plan. No se puede empezar la casa por el tejado. Éste es un principio básico en economía, pero también en arquitectura. Primero los planos y luego el edificio.

Como dije hace unos días, estamos ante el desafío económico más importante de nuestra historia. Ninguna de las dos anteriores presidencias, ni antes ni ahora, se han enfrentado al déficit, la deuda, la falta de liquidez y el desempleo que afronta este Gobierno. No hay agencia internacional, país extranjero o región que no lo reconozca.

Por eso es también la hora de abandonar la autocomplacencia. La hora de dejar de decir que aquí no ha pasado nada. Es la hora de sustituir los errores por soluciones colectivas. La hora de dejar de ocultar la gravedad de la crisis y trabajar por proyectar la salida de la crisis. Es la hora de la esperanza.

De poner en hora, todos, nuestros relojes, empezar de cero, sumando y aceptando un "nuevo consenso" sin mirar al pasado.

Un "nuevo consenso" porque es tiempo de responsabilidad, es el tiempo de la verdad. Un "nuevo consenso" para caminar juntos.

Debemos honrar a nuestra bandera, a nuestro pueblo. A todos nuestros paisanos, aceptando ese "nuevo consenso" todas las formaciones políticas. Los ciudadanos están tomando buena nota de lo que decimos y lo que hacemos, de nuestras palabras y de nuestras acciones. En ese "nuevo consenso" lo ideal es que estemos todos en interés de los extremeños, pero nadie es imprescindible. Porque en ese "nuevo consenso" lo importante son las soluciones, no las personas.

Llegó el momento para Extremadura de renovar nuestro espíritu de resistencia, nuestro espíritu de lucha, y de exigir el cumplimiento "escrupuloso" de esa máxima de nuestra Constitución que dice que todas las Comunidades Autónomas en España somos iguales y que todas las regiones merecemos las mismas oportunidades de crecimiento económico y social.

La igualdad entre Comunidades comienza por las infraestructuras que son las que vertebran una Comunidad, las que la flexibilizan, la agilizan y la acercan al progreso.

Debemos luchar por consolidar el proyecto de mercancías Eje 16, una iniciativa que ha liderado el nuevo Gobierno extremeño desde sus primeras semanas de trabajo y que cuenta gracias a ello para su consideración como prioritario en Europa con el apoyo de tres comunidades claves en el panorama nacional: Madrid, Castilla la Mancha y Aragón.

¿Pero por qué mi obsesión por el Eje 16? Porque el tráfico de mercancías por la Península Ibérica alcanzará una enorme relevancia a partir de 2014, cuando se abra el Canal de Panamá tras las obras de ampliación que permitirán el paso de buques de mayor calado, como los enormes cargueros que suelen salir del puerto chino de Shangai.

En esa circunstancia, el puerto portugués de Sines, dada su gran capacidad, será crucial para la descarga de mercancías con destino al continente europeo. La conexión de Sines con Extremadura sería la primera piedra que necesitamos para potenciar nuestro sector agroalimentario e internacionalizar nuestra producción.

Ser punto de unión además nos permitirá convertir Extremadura en centro logístico neurálgico para el suroeste peninsular, que nos acercará más a Portugal y a Europa. Ante ese potencial económico no podíamos estar como quien ve llover.

Estamos desde el primer día trabajando de manera conjunta para reivindicar un proyecto vital para Extremadura, que no pueden quitarnos. La Comisión Europea lo considera un eje prioritario para el desarrollo de Portugal, Extremadura y España y no debe dejar de serlo para el gobierno de la nación. Un proyecto de más de 8.690 millones de euros que debemos defender para que la Comisión Europea confirme este mes de octubre lo que en su día ya declaró viable.

En tan sólo una semana me he reunido con el presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, con el ministro de Economía y Empleo portugués, Álvaro Santos Pereira, y con el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coellho. Ése es el nivel de interlocución y trabajo directo que quiero para Extremadura.
La semana que viene lo haré con el ministro de Fomento, José Blanco, que quiere defender otro eje: el eje del mediterráneo. Y en octubre con Durao Barroso.

La realidad ahora es que Extremadura y Portugal trabajamos juntas por el Eje 16. En dos meses de Gobierno hemos hecho más por unir Extremadura con Portugal, que sólo hablar portugués.

Pero no sólo de mercancías vive Extremadura. La movilidad de las personas es lo primero también en el desarrollo de nuestra economía. Desde el gobierno que presido hemos iniciado las gestiones para conseguir un compromiso de llegada del AVE a Extremadura. Un compromiso claro y creíble en los plazos, las inversiones y la ejecución.

Los extremeños tenemos derecho a no ser los últimos de la fila para el gobierno de la nación.

El AVE es una infraestructura necesaria que llevamos esperando mucho tiempo. Para mi era una prioridad, es una prioridad, y lo seguirá siendo a partir del 20 de Noviembre. Es de justicia. El Gobierno de España lo sabe. Y cualquiera que sea su inquilino, también.

Estos dos proyectos son esenciales y estratégicos para el desarrollo de Extremadura. Y trabajaremos para la puesta en marcha de las bases políticas, económicas y sociales para que con este Gobierno, por fin, sea una realidad para los extremeños.

Me comprometí en los 100 primeros días de gobierno a un Plan de Choque de Empleo Juvenil y un Plan de Choque de Empleo Femenino. Estamos finalizando ambos planes y en breve se presentarán en el Parlamento, pero no serán sólo dos planes de empleo para jóvenes y mujeres, presentaremos un Plan Integral de Empleo que constará de tres ejes de desarrollo: empleo, empresa y emprendedores.

Serán tres planes en uno con el propósito de impulsar sin demoras los cambios estructurales que necesita nuestra economía para que funcione y para que empresas y emprendedores dispongan de recursos económicos para la contratación y formación de nuevos trabajadores.

Introduce en el encuentro que mantuve el lunes con los portavoces parlamentarios un avance de las líneas de trabajo que formarán parte del Plan Integral de Empleo, Empresa y Emprendedores en el que hemos trabajado desde nuestros primeros días en el Gobierno. He registrado en el Parlamento de Extremadura una comparecencia a petición propia para ampliar personalmente esas líneas de trabajo. Será el próximo 29 de septiembre.

Antes de los 100 días a los que se comprometió el Gobierno.

Tres grupos de personas serán prioritarios en ese Plan: los jóvenes, las mujeres y los parados de larga duración mayores de 45 años. Estamos iniciando el diálogo de las medidas con los agentes sociales para mejorarlo, sin embargo, algunas de las acciones quiero recordarlas hoy por su relevancia.

Vamos a aprobar un calendario de pago en el que nos comprometemos a realizar un pago en 25 días a aquellas empresas que no superen los dos millones de euros. Mi gobierno contratará lo que pueda pagar. Ése es el primer requisito para restaurar la confianza de empresas, emprendedores e inversores en el Gobierno de Extremadura. El Gobierno tiene que ser buen pagador, porque detrás de cada factura hay familias e hijos. Cuando se hace un trabajo, se paga.
Nos comprometemos también a sufragar el 100% de los gastos en que incurra toda persona física o microempresa al abonar las tasas locales de inicio de su actividad. Al emprendedor local le vamos a poner la alfombra para que genere empleo y riqueza en su entorno.

Crearemos un Fondo de Capital Semilla Mixto Público-Privado para ayudar a los emprendedores, prestando especial atención a las mujeres y jóvenes menores de 35 años.

Potenciaremos los microcréditos a través de Extremadura Avante, que es para lo que está Avante, no para grandes sueldos e indemnizaciones. Fijando anualmente una cantidad destinada a microcréditos dirigidos a emprendedores y microempresas que lleven operando menos de 3 años.

Potenciaremos a Extraval como mecanismo de garantía, mediante avales, de las solicitudes de préstamos o créditos por parte de las PYMES.

Vamos a incrementar la deducción en el IRPF, aumentando la deducción en la cuota íntegra autonómica, e instaurando medidas a favor de las mujeres emprendedoras y los menores de treinta y cinco años, sin distinción de sexo.

Y algo muy importante: queremos que las empresas sientan el apoyo de su Gobierno. Y vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para que así sea. Vamos a abonar el 100% de las cuotas a la Seguridad Social a los emprendedores que contraten a trabajadores menores de 35 años (jóvenes), a mujeres o a mayores de cuarenta y cinco años que sean parados de larga duración.

La seguridad social no va a ser un impedimento para que se contrate en Extremadura a jóvenes, mujeres y parados mayores de 45 años de larga duración.

Quiero asimismo exponer hoy nuevas medidas:

Todos ustedes saben que tengo debilidad por la formación profesional. Vamos a apostar por la formación profesional dual. Y pondremos encima de la mesa una ayuda económica al empresario que contrate a jóvenes que hayan realizado prácticas en las empresas enmarcadas dentro de la formación profesional dual.

Realizaremos una convocatoria abierta y unificada al inicio del año de todas las subvenciones correspondientes al ejercicio presupuestario en vigor.

Y pondremos en marcha el proyecto "Financia tu empresa", en el que canalizaremos en un único interlocutor los mecanismos de financiación.

Estas son sólo algunas medidas del Plan Integral de Empleo, Empresa y Emprendedores que conocerán en los próximas semanas.

Iniciativas muy novedosas, medidas valientes producto de la confianza del Gobierno de Extremadura sobre las posibilidades de crecimiento económico de Extremadura, en la capacidad de todos los extremeños y con las que dinamizaremos nuestro tejido productivo, e ilusionaremos a todos paisanos que llevan ya mucho tiempo, demandando un empleo.

Los impuestos no se van a tocar. Y en el caso de que sea posible, si dispongo de mayoría, se van a modular.

Ahora bien, quiero que las grandes fortunas de nuestro país, como las grandes fortunas norteamericanas y francesas, arrimen el hombro en materia tributaria. Quiero un gesto público hacia los españoles más desfavorecidos por la crisis, hacia las pymes españolas, hacia los trabajadores autónomos, hacia el 24% de parados en Extremadura, el 35% de mujeres en paro y el 50% de jóvenes sin trabajo.
Un gesto que ya se ha hecho en Estados Unidos y en Francia. Y que en España ni está ni se le espera.

Las grandes fortunas españolas, los grandes empresarios de nuestro país, son también líderes que tienen que dar un paso al frente y decir públicamente: podéis contar conmigo. Estoy dispuesto a aportar más.

En este tiempo político esta exigencia no es sólo de justicia, sino que tiene una lógica económica aplastante, recuperar nuestro mercado, nuestra economía, atendiendo a los que más lo necesitan.

Se pueden estudiar diferentes opciones, estoy abierto, pero la mejor fórmula para ello, bajo mi punto de vista, hasta ahora es el impuesto del patrimonio. Lo defiendo como político y como persona, y siempre desde la racionalidad.

Esta presidencia llevará antes de final de año al Parlamento una iniciativa para instar al Gobierno de España a recuperarlo. Así lo anuncié en el debate de investidura y hoy lo ratifico.
Ahora bien, debe ser un impuesto nacional para que los que más tienen contribuyan con los que tienen menos. No para que las Comunidades que tienen más, lo recauden, olvidándose de los que tienen menos. Debe ser un impuesto que recaude el Gobierno de España y desde el Gobierno de la nación se distribuya a quiénes más lo necesitamos, sin que merme la capacidad emprendedora.

La Constitución Española que yo estudié en la Universidad de Extremadura, hablaba de la redistribución de la riqueza, de la progresividad de los impuestos. Que nadie se altere, creo que no ha cambiado el texto aún.

Mañana es el Día de Extremadura. El Día de Extremadura es el día en el que recordamos nuestra identidad. Nuestro presente y futuro. No es un día cualquiera. Es el día en el que recordamos qué tipo de pueblo somos, de qué pasta estamos hechos y qué debemos hacer para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto.

A nosotros, los extremeños, nadie nos ha regalado nunca nada. Somos duros como nuestra tierra. Como las cachas de los cuchillos antiguos de Teodomiro. Durante siglos no hemos hecho otra cosa que trabajar. El trabajo lo llevamos grabado a fuego. Forma parte de nuestro ADN. Tenemos callos en las manos, en todo el cuerpo y también con el paso del tiempo y la indiferencia de algunos, se nos ha curtido el alma.

Esta personalidad, esta forma de ser sencilla, tan singular dentro de España, surcada por arados a lo largo de los siglos, y que quiere transformarse innovando con talento rompiendo moldes y fronteras, es la que me viene a la cabeza a mí cada Día de Extremadura.

También pienso que cuando en nuestra tierra no hemos tenido oportunidades, las hemos ido a buscar fuera. Que somos un pueblo abierto que se siente orgulloso de compartir las raíces que nos distinguen y valoran allá donde hemos estado, dentro de España o en el extranjero, la capacidad de esfuerzo, el valor de estar con los nuestros y nuestra capacidad de aplicar nuevas soluciones donde otros veían viejos problemas. Un pueblo que por primera vez prefiere no salir fuera, teniendo aquí los mimbres para construir esa nueva Extremadura de oportunidades que ansiamos.

Recuerdo que Extremadura no es de ningún partido, es vuestra, de los extremeños.

Hace un año asistí a este acto institucional entre el público, y hoy estoy aquí en el escenario por vosotros.

Y sé, en mi primer Día de Extremadura, que mi misión como presidente es que a lo largo del año, Extremadura no tenga un día, sino varios. Y en ese empeño, con humildad, trabajaré todos y cada uno de los días de mi presidencia, con aciertos y con errores, pero con profundo amor a nuestra tierra.

Muchas gracias. Y feliz día de Extremadura.


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