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Medio millón. Es la cifra en la que Cáceres se mantiene desde hace años. El número de visitantes que recibe la capital alcanzó esa cota el año 2007, y se mantuvo durante el pasado ejercicio. Según el último dato facilitado por el Ayuntamiento, algo menos de quinientas mil personas visitaron la capital durante el año 2008, lo que quiere decir que este parámetro se mantiene. No tira hacia arriba, pero tampoco hacia abajo.

El previsible descenso que podría esperarse a consecuencia de la crisis económica y financiera que vive España no se manifiesta en los datos oficiales que hace públicos el Consistorio. Los análisis a nivel nacional aclaran que el consumo se ha retraído, consecuencia lógica de la recesión, pero este efecto no parece haberse notado en el sector turístico cacereño.

Las cifras

Ese medio millón de viajeros supone mantener el nivel al que se llegó el año pasado, aunque la conclusión es distinta si se echa el vistazo hacia más atrás. En el año 2004 llegaron a la capital como turistas 326.000 personas. Un año después, 403.471, lo que supuso un incremento de casi el veinte por ciento, un porcentaje muy positivo. A lo largo de 2006, el número volvió a ascender hasta los 411.373, es decir, un dos por ciento de subida. Y durante 2007 llegaron a la ciudad 489.508, o sea, casi un veinte por ciento más. Consideradas con cierta perspectiva, las cifras son buenas, ya que entre 2004 y 2007, el número de turistas que eligen Cáceres aumentó más de un cincuenta por ciento, una tasa muy considerable.

Para que siga creciendo, los responsables municipales quieren potenciar la imagen de la ciudad como un lugar de interés para quienes aman la cultura, y también como un destino especialmente aconsejable para los jóvenes. Éstas han sido dos de las ideas básicas de la promoción de Cáceres en Fitur, la Feria Internacional de Turismo celebrada en Madrid. El Ayuntamiento entendió esa cita como «una ocasión más para difundir su potencial y atraer nuevos visitantes que refuercen este importante recurso económico».

En esa labor de marketing, de presentar a la urbe desde nuevos puntos de vista, subyace el objetivo de diversificar la procedencia de los turistas, de que se abra el abanico. Porque durante los últimos años se repite una característica: la mayoría de los que se acercan hasta la Ciudad Monumental -no hay dudas de que se trata del gran reclamo, la joya de la corona del turismo en la ciudad- son extremeños. Esto se explica primordialmente por una cuestión de cercanía física.

Las cinco oficinas

Los datos municipales dicen que de cada cien visitantes, 36 tienen su residencia en algún municipio de la comunidad autónoma. El dato, como todos los que aporta la administración local en este ámbito, procede del recuento de visitas a las oficinas de información turística del Ayuntamiento. Son cinco: la Torre de Bujaco, el centro de interpretación de Cáceres Galarza, el Palacio de la Isla, la sede de los guías turísticos (en la Plaza Mayor) y la de la calle Olmos. Hay que recordar que esta última estaba hasta hace unos días en la cercana calle Ancha, en plena Ciudad Monumental, junto al Parador de Turismo. El Consistorio decidió cambiar la ubicación por motivos económicos: en la calle Ancha pagaba un alquiler que le suponía en torno a nueve mil euros anuales, mientras que en la calle Olmos no debe afrontar este gasto, con lo que ello supone de ahorro.

A cada una de las personas que pasan por alguna de estas oficinas se les hacen unas preguntas básicas, que sirven para elaborar esta estadística anual. Gracias a ellas sabemos que el catorce por ciento de quienes entran en ellas son madrileños, un índice que se repite en el caso de los andaluces.

En cuanto al turismo extranjero, los europeos son mayoría holgada. Representan el ochenta por ciento. Los más asiduos son los alemanes, seguidos de franceses, portugueses, británicos, italianos y de los Países Bajos. Al margen del viejo continente destacan los norteamericanos, mexicanos, argentinos y japoneses.

El 42 por ciento de quienes nos visitan están en la franja que va de los 40 a los 60 años, el 40 por ciento -o sea, una cantidad muy parecida- tiene entre 20 y 40; y sólo el 14 por ciento se encuadra en el tramo de quienes aún no han cumplido los veinte. Por último, hay un exiguo tres por ciento de turistas mayores de sesenta.

La estancia media

En este perfil es obligado referirse a una cuestión capital en las estadísticas en materia de turismo: las pernoctaciones, que son las noches que pasa el visitante en un alojamiento turístico. Este baremo, pues, tiene una repercusión económica, ya que cuanto más alto sea el porcentaje de pernoctaciones, mayores ingresos tendrá el sector hostelero del destino en cuestión.

En este punto, la novedad es que Cáceres sigue estancada en poco más de una noche de media. Se trata de uno de los grandes caballos de batalla de los responsables municipales en la materia. En más de una ocasión se ha contemplado como mejor opción para tratar de extender la estancia la promoción de la ciudad como punto central desde el que pueden arrancar visitas a otros lugares de la provincia. Es una propuesta más, que comparte objetivos con otras en esta materia: hacer que crezca el número de turistas.


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