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El depósito de cadáveres de ganado en comederos de aves carroñeras permite cumplir el doble objetivo de abaratar a los ganaderos la retirada y destrucción de los animales muertos, y proporciona alimento a las aves necrófagas, de las que el país posee la mayor parte de poblaciones europeas. Así se afirma en el estudio El suministro de carroña a las aves necrófagas. Una oportunidad para las explotaciones ganaderas, elaborado por expertos de la Fundación CBD-Hábitat y del Cuerpo Nacional Veterinario, y publicado en el último número de la revista de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Retinta, Retinta.

En este trabajo, recogido por la agencia Efe, se afirma que la retirada de los cadáveres de las explotaciones ganaderas con destino a los muladares autorizados "se presenta como una alternativa que permite reducir costes". En este sentido, los autores del informe argumentan que el destino habitual de los cadáveres, las plantas de transformación, en ocasiones se hallan muy distantes de las explotaciones en las que muere el ganado. Se trata de "un factor que, sin duda, es tenido en cuenta a la hora de realizar el cálculo del valor de las pólizas de los seguros".

Además, en Retinta se explica que este tipo de cadáveres resultantes de la actividad ganadera son "una fuente de alimento primordial para las aves necrófagas". Se añade que el país alberga la mayor parte de las poblaciones europeas de aves carroñeras y que algunas de estas especies se encuentran "en un estado desfavorable de conservación", como, se continúa en el trabajo, es el caso del buitre negro o aegypius monachus.

Según este trabajo, si se aplica la normativa vigente, y a pesar de las restricciones existentes al depósito de cadáveres en comederos para fauna salvaje, "gran parte pueden ser destinados para el consumo por las aves carroñeras".

A juicio de estos expertos, esta posibilidad "representa una interesante opción frente a la costosa retirada de cadáveres para su destrucción en plantas de transformación". "Se trata de un sistema tradicional de eliminación de cadáveres que ha mantenido saneado, de forma natural y eficaz, el entorno de las explotaciones ganaderas".

Se señala que la progresiva implantación por las comunidades autónomas de sistemas de retirada de cadáveres de ganado ha generado una reducción en la disponibilidad trófica para las aves necrófagas, lo que "puede ser el origen de una grave disminución de sus poblaciones a medio plazo".

En esta línea, se menciona al buitre negro, que se reproduce en Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Madrid, donde la disponibilidad potencial de cadáveres se redujo en 2004 en un 86,14 por ciento en cuanto al ganado vacuno y en un 44,74 por ciento en relación al ovino.

Ante todo esto, en el informe publicado por Retinta se aboga por, entre otras cuestiones, solicitar permisos a las administraciones medioambientales y ganaderas para la construcción de muladares y el depósito de cadáveres de bovino, ovino y caprino, todo dentro de las normativas comunitarias y estatales.


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