El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura ha autorizado la contratación de las obras necesarias para culminar el proyecto de mejora del abastecimiento de agua potable en la localidad cacereña de Acehúche, una actuación incluida en el Plan Estratégico Plurianual de Infraestructuras (2016-2030).
La nueva licitación contará con un presupuesto base de 985.000 euros, cofinanciado en un 85% por fondos europeos FEDER, y permitirá retomar un proyecto que quedó paralizado tras la resolución del contrato anterior en 2022 debido a problemas técnicos en la fase de captación.
Las obras, adjudicadas inicialmente en 2021, tenían como objetivo garantizar el suministro de agua en condiciones óptimas de calidad. Sin embargo, dificultades sobrevenidas en el diseño de la captación impidieron su finalización, pese a que el proyecto ya estaba ejecutado en aproximadamente un 75%.
UNA SOLUCIÓN PARA MEJORAR LA CALIDAD Y GARANTIZAR EL SUMINISTRO
La actuación contempla la instalación de una toma sumergida en el embalse “José María de Oriol”, así como la ejecución de infraestructuras complementarias de cimentación, protección y conexión. También se incluyen intervenciones pendientes en el depósito de agua bruta, el aljibe y las instalaciones eléctricas.
El objetivo principal es complementar el actual sistema de abastecimiento, basado en pozos de sondeo con décadas de antigüedad, cuya agua presenta niveles de radiactividad cercanos al límite permitido. Aunque las autoridades sanitarias aseguran que el agua es apta para el consumo, la situación genera incertidumbre ante posibles variaciones en los análisis.
EL ALCALDE RECLAMA INFORMACIÓN OFICIAL
En una entrevista en Radio Interior de Extremadura, el alcalde de la localidad, Benito Arias, ha valorado positivamente el anuncio, aunque ha señalado que el ayuntamiento no ha recibido todavía notificación oficial. “Es una reivindicación que llevamos arrastrando casi dieciséis años”, ha afirmado.
Arias ha explicado que el proyecto permitirá mezclar el agua de los sondeos con la procedente del embalse de Alcántara, reduciendo así los niveles de radiactividad y reforzando la seguridad del suministro. Además, ha destacado que la paralización de las obras suponía un riesgo, tanto por el deterioro de las infraestructuras ya ejecutadas como por la posibilidad de quedarse sin abastecimiento en caso de superar los límites legales.
TRANQUILIDAD Y GARANTÍA DE FUTURO
El primer edil ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a la población, insistiendo en que el agua actual cumple con los estándares sanitarios. No obstante, considera que la finalización del proyecto será clave para eliminar la incertidumbre y asegurar el abastecimiento a largo plazo.
“Vamos a tener una garantía total de suministro. Si algún día falla el sistema actual, el embalse cubrirá el servicio sin problemas”, ha concluido.