De Roma a la Modernidad: Alcántara tiende su nuevo puente 1.921 años después
Guardiola anunció además que el Gobierno regional iniciará los trámites para solicitar a la UNESCO que el histórico Puente Romano de Alcántara sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad, un paso que pondría en valor uno de los monumentos más representativos de la ingeniería romana en España.
Alcántara ha estrenado este lunes una infraestructura largamente esperada: el nuevo viaducto que complementa al emblemático puente romano, tras una inversión de 23 millones de euros. La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, fue la encargada de inaugurar la obra, destacando que el nuevo puente “simboliza una apuesta decidida por la transformación real y tangible” de la región.
Durante el acto, Guardiola anunció además que el Gobierno regional iniciará los trámites para solicitar a la UNESCO que el histórico Puente Romano de Alcántara sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad, un paso que pondría en valor uno de los monumentos más representativos de la ingeniería romana en España.
La presidenta subrayó el valor simbólico del nuevo viaducto, al que definió como “una infraestructura que no solo une kilómetros, sino también personas”, recordando que se trata de un proyecto “anhelado por toda la comarca” y un ejemplo de cómo Extremadura puede avanzar sin perder su conexión con la historia.
El nuevo puente, situado junto al milenario puente de Trajano —construido en el año 104 d.C.—, refuerza la conexión entre modernidad y patrimonio, convirtiéndose en un nuevo icono del paisaje del Tajo y en una muestra de la convivencia entre pasado y progreso en la región.
EL ANTIGUO PUENTE
El histórico Puente Romano de Alcántara, levantado entre los años 104 y 106 d.C. bajo el mandato del emperador Trajano, continúa siendo uno de los mayores símbolos del patrimonio extremeño. Esta monumental obra de ingeniería, construida en granito por el arquitecto Cayo Julio Lacer, se alza sobre el río Tajo con sus seis arcos de medio punto y una altura que supera los 58 metros, un logro técnico impresionante para su época.
Con casi dos milenios de historia, el puente no solo ha resistido guerras y crecidas, sino que ha mantenido su función como punto de unión entre culturas y generaciones. En su parte central destaca un arco del triunfo dedicado a Trajano, y en uno de sus extremos se conserva un pequeño templete funerario, donde según la tradición reposan los restos de su constructor.
Declarado Monumento Nacional en 1924, el Puente Romano de Alcántara ha sido restaurado en varias ocasiones —la más reciente en el año 2000— y continúa siendo una de las estructuras más admiradas del mundo romano. La Junta de Extremadura trabaja actualmente en los trámites para solicitar su reconocimiento como Patrimonio Mundial de la UNESCO, un título que pondría en valor este icono que une pasado, presente y futuro de la región.