La actividad propone un recorrido único por el corazón vitivinícola de la comarca, combinando paisaje, conocimiento técnico y tradición enológica.
Estas ayudas llegan como respuesta a la grave situación de sequía vivida durante 2024, que dejó un fuerte déficit de precipitaciones y temperaturas extremas, afectando gravemente al rendimiento y viabilidad de cultivos fundamentales en la economía extremeña como el olivar y la viña.