Este partido insiste en que la solución pasa por políticas más estrictas contra la inmigración irregular y por priorizar las necesidades internas de Extremadura antes que la acogida de migrantes.
La presidenta extremeña ha reiterado que "siempre van a cumplir con la legalidad, pero ha pedido que se deje de tratar a los menores migrantes como un arma política o como mera mercancía".