Ambos ramales incluirán un camino peatonal, junto con la correspondiente señalización vertical y horizontal, con el objetivo de mejorar la seguridad y la movilidad en la zona.
Con esta intervención, el consistorio busca mejorar la accesibilidad y la estética urbana, facilitando el tránsito tanto de vecinos como de vehículos en uno de los espacios más transitados de la capital pacense.
El proyecto tiene como objetivo adaptar la vía a criterios de accesibilidad universal, facilitando el paso a personas con movilidad reducida y mejorando la seguridad de los peatones.
La intervención comienza con la tala de palmeras afectadas, una medida que el ayuntamiento considera necesaria para evitar riesgos para la seguridad de los vecinos, dado el deterioro estructural de los árboles.
En el dispositivo trabajan actualmente 4 unidades de bomberos forestales terrestres y 2 unidades helitransportadas, junto a 1 agente del medio natural (AMN) y 1 técnico de extinción, encargados de coordinar las operaciones sobre el terreno.
Con estas medidas, los ayuntamientos implicados buscan reforzar la seguridad en una carretera muy utilizada, al tiempo que avanzan en soluciones a largo plazo para mejorar las comunicaciones en el entorno.
El consistorio ha destacado que estas obras forman parte de un plan integral de mejora urbana, que tiene como objetivo modernizar la infraestructura y facilitar la movilidad en la ciudad.
El proyecto ha contado con un presupuesto de 10.000 euros, financiado por el Consorcio Ciudad Histórica.
Con esta actuación, el consistorio pacense continúa avanzando en la mejora de las infraestructuras urbanas y en la prevención de incidencias provocadas por episodios de lluvias intensas.
Además de la mejora en accesibilidad rural, la modernización de estos caminos rurales ayudará a aumentar la competitividad de los negocios agrícolas y ganaderos de los municipios beneficiarios.
La intervención ha consistido en la sustitución del antiguo vallado, que presentaba riesgos de seguridad para el alumnado, incluyendo cortes, arañazos y caídas.
La iniciativa forma parte del programa de restauración de daños en infraestructuras municipales tras la declaración de Zona afectada gravemente por la emergencia de protección civil provocada por las inundaciones de la borrasca Laurence el pasado marzo.
La actuación contempla la sustitución del actual sistema de alumbrado, basado en luminarias de vapor de sodio, por nuevas luminarias LED, que permitirán mejorar la eficiencia energética y la calidad de la iluminación.
La inversión total de esta fase asciende a 156.455,12 euros, cubriendo una superficie global de 8.332 metros cuadrados en distintas localizaciones de la ciudad.
Esta segunda fase comprende una intervención educativa a través de los carteles de la campaña, una exposición itinerante y diferentes intervenciones artísticas que generen espacios de reflexión y pensamiento crítico entre el alumnado.
Las actuaciones previstas se centran en la mejora de las condiciones de seguridad viaria mediante la corrección de los defectos superficiales del firme, así como en la renovación y adecuación de los elementos de señalización vertical y horizontal, balizamiento y sistemas de contención.
Estas actuaciones contemplan la construcción de un filtro verde para drenaje, un muro de contención y una pasarela, con el objetivo de reforzar la sostenibilidad y la accesibilidad de este enclave natural.
La cubierta del edificio tiene, desde hace años, problemas de goteras en la mayoría de las estancias debido al mal estado en el que se encuentran los canalones ocultos y su deficiente tamaño.
En actuación incluye también la elaboración del Plan de Señalización Turística Inteligente en Mérida, así como la señalización de todos los recursos turísticos, culturales o de servicios sociales, entre otros.
El proyecto contempla una actuación en 10.500 metros cuadrados de superficie en una avenida que tiene 350 metros de largo por 30 de ancho.