Según ha explicado María Jesús Nuevo, responsable del Centro de Interpretación Comarcal de la Sierra de Gata, el balance de esta edición es “muy positivo”, destacando que la fiesta ha vuelto a demostrar por qué es una de las manifestaciones culturales más singulares de la región.
Este rito, integrado en las festividades en honor a Nuestra Señora de Bienvenida, trasciende lo festivo para convertirse en un testimonio vivo de identidad, historia y simbolismo.