Cabe recordar que el abono de estas ayudas se ha estructurado en tres pagos y el primero de ellos se efectuó a finales de junio, beneficiando a 1.598 productores con 6.887.856,52 euros.
También se han abonado los expedientes de ayuda básica a la renta, de ayuda complementaria redistributiva y ayuda a jóvenes agricultores y ganaderos que han subsanado las incidencias detectadas en octubre de 2025.
Las ayudas se abonarán la próxima semana, una vez verificado que los beneficiarios están al corriente de sus obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
Desde esta organización denucnian esta falta de sensibilidad, compromiso y respeto hacia el campo extremeño, que una vez más queda relegado a un segundo plano.
Según indicaron, esta reducción no responde a ninguna causa conocida y está generando preocupación entre los agricultores, que temen pérdidas económicas significativas, especialmente en el olivar de montaña del norte de Cáceres.
Desde la organización reclaman que el texto se adapte mejor a la realidad del sector y a la gravedad de las pérdidas sufridas, considerando insuficientes las medidas planteadas hasta el momento.
El consejero ha advertido igualmente que no son las únicas, de modo que son "complementarias" a las ayudas del Estado y también a las compensaciones de los seguros de agricultores y de ganaderos.
UPA-UCE también denuncia que las industrias han impuesto unos precios que “ni siquiera cubren los costes de producción”, lo que ha multiplicado el impacto negativo para los agricultores.
Para el sector agrícola y ganadero se destinarán ayudas de hasta 2 millones de euros, que se concretan en 3.000 euros por hectárea perdida en cultivos permanentes, como el cerezo, el olivo y el castaño.
La Unión advierte de que, si no se logra un acuerdo antes del inicio de la campaña, se convocará un paro general de recogida de aceituna en las comarcas productoras, con el fin de reclamar precios justos.
La Junta ya está evaluando los daños causados por los incendios y ha recordado que desde ayer se están llevando camiones de paja a los pueblos y repartiendo entre los ganaderos para que puedan dar de comer a sus animales.
Durante esta semana el director general autonómico de la PAC se va a ir desplazando a los diferentes municipios donde los incendios ya están extinguidos para reunirse con alcaldes, agricultores y ganaderos.
Desde UPA advierten además de que el sistema de ayudas sería totalmente nuevo, lo que supondría un aumento de la complejidad para su puesta en marcha.
En Extremadura, se estima que la aplicación de este arancel supondría una pérdida superior a los 12,6 millones de euros por el consumo habitual de 280.000 toneladas de fertilizantes nitrogenados por campaña.
La situación se ha agravado en 2024. La junta de gobierno de la comunidad ha decidido agrupar en un solo recibo los costes de los años 2021 a 2023, manteniendo la discriminación hacia las explotaciones por impulsión. Esto ha generado una carga económica de más de 600 euros por hectárea.
Desde la asociación denuncian que esta medida perjudica gravemente a los agricultores, especialmente a los productores de cereales de invierno, quienes ya padecieron las consecuencias de una gestión ineficaz el año anterior.
El desfase entre el precio en origen y el coste real del aceite de oliva podría provocar hasta 150 millones de euros en pérdidas para los olivareros de Extremadura.
Entre las principales preocupaciones, Metidieri ha resaltado la necesidad de recuperar los principios por los que se creó la Política Agraria Comunitaria (PAC).
El objetivo de estas subvenciones es apoyar al sector agrícola en Extremadura, fomentar el desarrollo sostenible de las zonas rurales, impulsar el tan necesario relevo generacional y promover el empleo.
Se trata de pagos correspondientes al anticipo de ecorregímenes y expedientes subsanados de Ayuda Básica a la Renta para la Sostenibilidad.