El presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, ha destacado esta jornada que esta organización agraria impugnará el nuevo convenio del campo al considerar algunos de sus puntos irregulares, además de haberse negado hoy una vez más a suscribir dicho acuerdo ante la delicada situación económica en la que se encuentra el sector agrario ante la desorbitada subida de los precios de producción.

García Blanco, que ha estado presente hoy en la última reunión donde se cerraba el “irresponsable acuerdo suscrito por el resto de la patronal extremeña”, ha detallado que diversos puntos del convenio se encuentran fuera de la ley, como confirman varias sentencias al respecto del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, en lo referente a los complementos absorbibles y la antigüedad, y que supondrá un 4% más de coste para los productores agrarios, que ya atraviesan en la actualidad una situación muy complicada para su supervivencia.

El presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, ha criticado el acuerdo, que se establece además por un periodo “excesivo”, de tres años, “cuando estamos inmersos en una situación de absoluta incertidumbre económica mundial provocada por la Guerra en Ucrania y que precisamente está afectado a la producción agrarias y a la alimentación ante la escasez y subida de precios de los productos esenciales, como el pienso, y no digamos ya el alza de precios en España con respecto a los carburantes, luz eléctrica, fertilizantes, etc., que hacen inviable el futuro de las explotaciones agropecuarias”, añade la formación en un comunicado.

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García Blanco ha añadido además que seguramente también nuestro país, y por tanto Extremadura, se enfrente ahora a una nueva huelga del sector del transporte, lo que “debilitará aún más nuestro sector”.

Con todo este contexto, el presidente de Asaja Extremadura considera “irresponsable” que el resto de organizaciones agrarias hayan claudicado al “pacto del pijama”, gestionado desde el poder político “simplemente por cuestiones electorales pensando sólo ya en las próximas elecciones autonómicas de menos de un año, sin importarles la salud de las explotaciones agrarias extremeñas”.

RÉDITO POLÍTICO

“Mientras algunos se hacen la foto y se dedican a ponerse medallas para conseguir réditos políticos, los agricultores y ganaderos ven como los gastos se disparan como consecuencia de las subidas diarias del precio del combustible”.

Así, por ejemplo, una cosechadora consume al día unos 400 litros de gasóleo, es decir, 677, 2 euros/día, a lo que hay que sumar el consumo de tractores y/o camiones que realizan las tarea de acarreo del grano para su almacenamiento:  “Estos gastos que resultan desorbitados y que merman la rentabilidad de las explotaciones de forma alarmante” mientras la ganadería soporta una subida indiscriminada del precio de los piensos que la aboca al sacrificio de animales, añaden desde el Asaja.

De esta manera, Asaja recuerda que respecto a junio de 2021, el precio del gasóleo agrícola se ha incrementado un 120%, la energía eléctrica un 180%, y los piensos para la alimentación del ganado un 36% para el vacuno y en un 49% para el porcino. Con estos costes de producción resulta de todo punto inviable el futuro de las explotaciones agropecuarias, máxime si a esto sumamos los efectos que la sequía está dejando en sector, con importantes mermas de producción (cereales -30%),  y la inestabilidad e incertidumbre provocadas en los mercados internacionales como consecuencia de la invasión de Ucrania. “Y con todo este contexto, la patronal extremeña cede a presiones políticas, se olvida del campo, y claudica de una forma absolutamente irresponsable”, critica Ángel García Blanco.