El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) mantiene el objetivo de poner en servicio este año la alta velocidad ferroviaria entre Plasencia y Badajoz, en el marco de la línea Madrid-Extremadura, y para ello Adif ha iniciado este lunes la fase de pruebas de fiabilidad.

Esta primera fase de pruebas se realiza durante los días 21, 22 y 23 de marzo y se desarrolla en las provincias de Cáceres y Badajoz.

Estos test de fiabilidad se acometen una vez se considera que la infraestructura está en condiciones similares a las de explotación y sus recorridos se encajan en el esquema de futuros horarios de trenes comerciales.

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Se trata de recorridos previos a la explotación comercial en los que se alcanzan distintas velocidades que permiten calibrar el grado de maduración de las instalaciones y comprobar su fiabilidad.

A su vez sirven para ajustar y comprobar los tiempos de recorrido, en materia de puntualidad, según ha destacado el Ministerio.

Durante la fase de pruebas se realizarán aproximadamente 80 circulaciones por sentido, en las que los trenes realizarán los siguientes recorridos: Plasencia-Cáceres (80 kilómetros de distancia total); Monfragüe-Cáceres (78,2 km) y Cáceres-Bifurcación Peñas Blancas (43,9 km).

Entre Plasencia y Cáceres se harán alrededor de una veintena de recorridos hasta alcanzar los 1.272 km de fiabilidad, atravesando la bifurcación de San Esteban, Arroyo de la Herrera y Bifurcación de Casa de la Torre, como principales puntos intermedios.

Entre Monfragüe y Cáceres se harán asimismo una veintena de circulaciones hasta completar los 1.282 km de fiabilidad, atravesando la bifurcación de El Chaparral, Arroyo de la Herrera y Bifurcación de Casa de la Torre, como principales puntos intermedios.

Por último, entre Cáceres y Bifurcación Peñas Blancas se harán alrededor de 40 recorridos, hasta alcanzar unos 1.668 km de fiabilidad.

Para la realización de estas pruebas de fiabilidad se utilizarán dos trenes Alvia de la serie S-730, que disponen tanto de tracción eléctrica como diésel, lo que le permite extender las ventajas de la alta velocidad a tramos sin electrificar.

Este modelo de tren cuenta con un sistema de rodadura desplazable, por lo que puede circular por vías de ancho ibérico y de ancho estándar.

Al utilizar este material para las pruebas de fiabilidad se podrá realizar al mismo tiempo su homologación para el trazado evaluado, lo que agilizará los trámites para la obtención del certificado en ruta, necesario para permitir a estos trenes circular por la nueva vía.

Este proceso es requisito previo para que la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) certifique la circulación de estos trenes por el nuevo trazado.

Paralelamente a estas pruebas, Renfe acometerá la renovación de estos trenes con objeto de mejorar el confort y la experiencia de viaje de los clientes del futuro servicio.

Las pruebas de fiabilidad suponen un nuevo paso para la puesta en servicio de la línea, tras la realización de las pruebas de auscultación dinámica de la vía en enero pasado, con el tren laboratorio de Adif BT 01, provisto de la instrumentación y el hardware y software necesarios para realizar la diagnosis de la calidad de la infraestructura.

La BT realizó nuevas pruebas la semana pasada, previas a estos recorridos de fiabilidad.

El tramo de alta velocidad Plasencia/Monfragüe-Cáceres-Peñas Blancas está diseñado con plataforma para doble vía en la mayoría de sus kilómetros, ancho estándar y tráfico mixto.

Inicialmente se pondrá en servicio con vía en ancho ibérico mediante traviesa polivalente.


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