El colectivo de trabajadores del Ayuntamiento de Alburquerque (Badajoz) afectados por el impago de nóminas -hasta nueve se les adeuda a gran parte de los 200 empleados- ha aplazado la acampada prevista en la Plaza de España a parir de este viernes por motivos médicos y por no haber recibido aún autorización.

Esta acción formaba parte de los actos que lleva a cabo para reivindicar y denunciar, de forma pacífica, el impago continuado de sus salarios y para exigir «una solución real, viable y definitiva a todos los problemas que arrastran a la ruina económica, social y moral a nuestro pueblo», según recuerda.

Los motivos que alude para tomar esta decisión son dos, el primero de ellos de salud, al haberse producido numerosas bajas médicas en este colectivo «debido a la situación por la que estamos atravesando desde hace ya más de dos años y que se han ido agravando con el paso del tiempo».

Anuncios
Anuncios

Afirma que sus cuerpos y mentes hayan comenzado a debilitarse y que «son ya muchos los compañeros que, a día de hoy, no podrían acompañarnos en la acampada».

Además, se les ha aconsejado que no lleven cabo esta acción porque sería acelerar un proceso «que nos llevaría a todos irremediablemente a una desestabilización emocional, con los consiguientes efectos adversos para nuestra salud».

La segunda razón que justifica el aplazamiento de la acampada es la falta de autorización para llevarla a cabo tras registrar la solicitud en el Ayuntamiento hace varias semanas.

El colectivo afirma que la alcaldesa, Marisa Murillo, no ha contestado a su solicitud de permiso para hacer esta acampada, por lo que este silencio administrativo deben interpretarlo como una negativa, de modo que, vistos los antecedentes, «no podemos descartar que de llevar a cabo esta acampada, seriamos denunciados y sancionados económicamente».

El grupo de trabajadores anunciará nuevas acciones al margen de las concentraciones diarias a las 10 horas a las puertas del ayuntamiento, y los viernes a las 21:30 horas en la plaza de España, desde hace seis meses.

«Llevamos mucho tiempo en la lucha, dándolo todo y dejándonos la piel. Seguiremos defendiendo nuestros derechos y los de todos los alburquerqueños, pero para poder continuar debemos estar fuertes y cuidar nuestra salud física y sobre todo mental», indican.

Fue el policía local Juan Pedro Pulido, que el pasado 4 de enero inició una huelga de hambre por los impagos, quien el pasado 6 de agosto anunció la acampada, señalando que con esta medida se quiere dar mayor visibilidad al drama que soportan sus familias y que afecta al resto de la población debido a la deuda del Consistorio, por encima de los 12 millones de euros.

Según Pulido, quien al igual que varios de sus compañeros se encuentra de baja médica, «otros trabajadores están acudiendo a Cáritas y otros emigrando en busca de una mayor estabilidad laboral, porque esto es insostenible».