CCOO de Extremadura muestra su preocupación por la posibilidad de que la sociedad extremeña pierda control sobre Caja de Extremadura, tras el anuncio de su fusión en un SIP con otras entidades españolas, e insta a la Administración a que vele por garantizar la protección de los intereses de la ciudadanía de la región en el nuevo grupo financiero.

Para CCOO la fórmula SIP, también conocida como fusión fría, supone una clara amenaza a la naturaleza jurídica de las cajas de ahorro y a su carácter social y público.

No hay una legislación clara que evite, hoy en día, que los SIP se conviertan de facto en bancos privados, lo que podría acarrear que se acabase eliminando por la vía de los hechos la obra social o se escapase su gobierno del control de los representantes de la ciudadanía.

Por ello, CCOO está reclamando al Gobierno que apruebe de una vez la reforma de la Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (LORCA), para que fusiones como las que protagoniza Caja de Extremadura se articulen mediante una agrupación de cajas, y no en torno a un banco privado, que es lo que ha sucedido con este proyecto

Con la situación actual o con una ley que sea clara y exhaustiva a la hora de limitar los derechos de entrada y gobierno del capital privado existe el preocupante riesgo de que se camine con el tiempo hacia la privatización del nuevo grupo.

Para CCOO es preciso que la Junta de Extremadura siga de cerca este proceso y vigile y garantice que los intereses de la ciudadanía extremeña no se están menoscabando con esta alianza con cajas de otras comunidades y con una fórmula que, como mínimo, dificulta el control público.

CCOO ha instado además a Caja de Extremadura a constituir una mesa laboral para asegurar el empleo de su plantilla actual y sus condiciones laborales y para que se ofrezcan explicaciones detalladas de cómo se va a acometer esta fusión.