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La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Extremadura, UPA-Uce, ha denunciado la "gravísima" situación por la que está atravesando el sector ganadero extremeño y español en general.

Ignacio Huertas, secretario general de la Organización, ha definido la situación, en rueda de prensa, como una crisis por la que están desapareciendo miles de explotaciones y que ha pasado de ser una situación coyuntural a ser una crisis estructural.

Todo ello por la subida que se ha producido en los costes de producción (los piensos han subido por encima del 35% con respecto a anteriores campañas y, para los agricultores de cereales, también han subido los fertilizantes, cuyo precio prácticamente se ha duplicado, así como los combustibles) y porque el sector ganadero sigue sin tener capacidad de repercutir esa subida de los costes de producción en los precios.

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Por el contrario, se están produciendo bajadas muy importantes de precios en la mayoría de los sectores que están haciendo que los ganaderos estén comercializando sus productos por debajo de los costes de producción.

UPA-Uce advierte de que estamos en una situación insostenible y, como ejemplo, está la bajada del precio de la ternera en un 30%, del porcino ibérico en un 29%, y en esta línea están la mayoría de los sectores ganaderos de nuestra región.

La organización cifra las pérdidas que se han producido a lo largo de esta crisis, que dura ya más de un año y medio, en torno a los 1.900 millones de euros en toda España, de los cuales, más de 76 millones corresponden a las pérdidas que se han producido en Extremadura. De ellos, una parte muy importante pertenece al sector del porcino ibérico de cebo intensivo, ya que es uno de los sectores que más pienso consume y, por tanto, al que se le han encarecido más los costes de producción.

Sin embargo, en este periodo los consumidores no han tenido ninguna repercusión en la bajada de los precios. Por ese motivo, UPA-Uce denuncia que se está produciendo una especulación del sector a costa de unos pocos que están condicionando al resto de los ciudadanos. Un claro ejemplo que pone de manifiesto el problema es el precio de la ternera: mientras su precio baja en origen el 30%, sube en consumo el 7%. Y lo mismo sucede en el caso del ovino y el porcino.

Y es que, cuando se aboga por la libre competencia, ésta no existe para quien compra y sin embargo está condicionando a quien vende. Por ese motivo, la Organización no acepta las prácticas abusivas que se están siguiendo en este sector, y que están manipulando lo que debería ser una competencia real y transparente. Por todo ello, desde UPA-Uce se plantean una serie de medidas:

 

•-En primer lugar, otorgar formalmente, por parte del Estado, un tratamiento de sectores estratégicos a la agricultura y la ganadería. Esto permitirá actuar con mayor firmeza y margen de maniobra tanto en la política nacional como en la Unión Europea. Exigimos, en definitiva, más PAC, más política, más gestión. Esto podría permitir tomar decisiones como la de cerrar fronteras para que no salgan productos considerados estratégicos. Es el caso que se está produciendo actualmente en países como Japón, donde están custodiando las plantaciones de arroz. En este sentido se plantea un debate ya que, desde la Organización Mundial del Comercio se está condicionando cada vez más a Europa en las políticas agrícolas y ganaderas, mientras otros países toman medidas que están condicionando los mercados mundiales sin que la OMC haga nada para evitarlo.

•-Volvemos a reclamar una ley urgente de márgenes comerciales a lo largo de la cadena alimentaria. Otros países europeos lo han hecho y no resulta incompatible con la libertad de mercado. Exigimos una normativa clara y eficaz para acabar con los abusos en los márgenes comerciales.

•-Impulsar la implantación de códigos de buenas prácticas comerciales que auto-regulen las relaciones entre los otros eslabones de la cadena, desde origen y destino, con el reconocimiento explícito de las prácticas comerciales correctas y justas, condicionando cualquier apoyo público a su cumplimiento por parte de las empresas.

•-Adaptar la normativa referente a las relaciones contractuales (interprofesionales o contratos homologados) para garantizar la adquisición de productos alimentarios a los agricultores y ganaderos en los que se cubran, como mínimo, los costes de producción.

•-En el caso concreto de los sectores ganaderos, los más afectados por la crisis, exigimos la puesta en marcha urgente de un plan de choque y de reestructuración integral de la ganadería, que incluya:

Compensaciones sociales a los ganaderos que se están viendo obligados a abandonar.

Identificación al consumidor de las canales y piezas nacionales de carne. Es preciso combatir la reducción de consumos en determinadas carnes, derivadas de importaciones que no responden a las expectativas del consumidor, como está ocurriendo con el consumo de cordero.

Campañas de promoción del consumo.

Ayuda directa en función de los kilos de pienso consumido por explotación.

Cierre de las importaciones de carne de terceros países en este momento de crisis de precios.

Para denunciar la situación y defender estas propuestas de solución, UPA-Uce pone en marcha una gran campaña de movilización social que comenzará con una manifestación en Madrid el próximo 7 de mayo. La concentración será a las 12.00 horas en la plaza San Juan de la Cruz, frente al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y la marcha transcurrirá por el Paseo de la Castellana hacia el Ministerio de Economía y Hacienda, donde se realizarán diferentes actos.

Asimismo, UPA-Uce realizará otras actividades en la región encaminadas a pedir soluciones a la crisis ganadera.


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