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El Club Deportivo Piscis de Navalmoral de la Mata se encuentra utilizando las instalaciones públicas de la piscina climatizada como si se tratara de una empresa privada de carácter familiar, lo que ha desencadenado una agria polémica en el reparto de los cursos de natación.

El club, que comenzó a funcionar el pasado lunes, tiene como vicepresidenta a María Victoria Bravo, que además es funcionaria socorrista del ayuntamiento en la piscina. Su marido, Faustino García Chaves, también funcionario municipal, es el tesorero del club y su hermano Juan hace las veces de presidente. El concejal de Deportes, Jesús Amor, reconoció ayer que ha cedido dos días a la semana su despacho en las instalaciones, con teléfono incluido, al tesorero del Piscis para que cobre los recibos de los cursos que imparte.

El Club de Natación Moralo, único federado y presidido por la edil socialista Cristina Sánchez, ha expresado su malestar porque una funcionaria esté utilizando su puesto de socorrista para lucrarse con la organización de cursos de natación, algo que debería realizar sin contraprestación económica alguna dada su condición de empleada pública. Sin embargo, el ayuntamiento le prohibió impartir clases y dejó la puerta abierta a una situación que se ha transformado en conflicto.

El concejal de Deportes se mostró convencido de que no se está cometiendo ninguna irregularidad, ya que el otro club también tiene cedida una sala para el desempeño de sus funciones. Sin embargo el Club Natación Moralo aporta al ayuntamiento un 30% más de ingresos que el Piscis por estar federado, pues además del 50% de lo recaudado por los cursos de natación está obligado a pagar el 30% de lo que percibe como club, lo que le sitúa en clara desventaja con respecto a su competidor.

La situación ha llegado a tal extremo que se ha presentado una denuncia y se ha anunciado una inspección en la piscina climatizada pública por la ausencia de ATS en las instalaciones, algo preceptivo si no se cuenta con el consentimiento por escrito de todos y cada uno de los padres de los niños matriculados.

María Victoria Bravo afirmó ayer sentirse "acosada, fotografiada y grabada" por integrantes del otro club y dijo que todo se debe a una cuestión política de la que culpó tanto al PSOE como al PP, ya que la hija de una concejala popular ejerce como monitora en prácticas en el Club Natación Moralo. Por su parte, Jesús Amor se mostró convencido de que el origen del problema es que, por primera vez, dos clubes se disputan las instalaciones municipales, que se han tenido que dividir por calles. Si el ayuntamiento no pone coto al conflicto, la situación se agravará, pues ya se ha constituido un nuevo club bajo el hombre de H2O con la intención de impartir cursos de natación.