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Un centenar de trabajadores agrarios y representantes de los sindicatos UGT y CCOO se concentraron en Badajoz para exigir al Gobierno central que cumpla sus compromisos e integre a los empleados del campo por cuenta ajena en el Régimen General de la Seguridad Social. Los sindicatos denuncian que los asalariados en tareas agrícolas –unos 60.000 en Extremadura– están discriminados en materia de derechos y prestaciones por cotizar al régimen especial agrario (Reass).

"La integración es un compromiso que han tenido todos los Gobiernos pero que ninguno lleva a cabo", explica el secretario general de la Federación Agroalimentaria de CCOO en Extremadura, Antonio Candelo, que se queja de que la situación que viven estos trabajadores les obliga a desarrollar su actividad profesional "como en los países del tercer mundo".

La concentración de ayer se enmarca dentro de una campaña de movilizaciones de ámbito nacional que dio comienzo el pasado 18 de octubre en Sevilla y que finalizará el 30 de noviembre próximo con una manifestación en Madrid. Según se explica desde los sindicatos, esta serie de protestas se han originado ante la falta de acuerdo en las mesas de trabajo que debían determinar los criterios con los que se realizaría esta integración. Acusan a la patronal agraria de bloquear el proceso. "La patronal alega que el cambio supondría un sobrecoste para las explotaciones, pero el Gobierno ya se ha comprometido a asumirlo mediante bonificaciones o reducciones", señala Jesús García Zamora, secretario general de la Federación Agroalimentaria de UGT.

En principio, el Gobierno se había comprometido a materializar este cambio para el 1 de enero del 2009. Para cumplir con esta fecha, tanto la patronal como los sindicatos debían haber llegado ya a un consenso que dejase un plazo para adaptar técnicamente el sistema a la nueva forma de cotizar. "En vista de que no es posible el acuerdo, pedimos al Gobierno que legisle y si es posible en esta misma legislatura. Hasta que la ley de presupuestos no pase por el Senado, tiene margen de maniobra y puede cambiar la base de cotización", explica García Zamora. En este sentido, este dirigente sindical hace hincapié en que el mayor problema del Reass es que "la base de cotización no es el salario real, sino una base fija que marca el Gobierno y que condena al trabajador a recibir la pensión mínima". En el caso de no recibir una respuesta del Ejecutivo, concluye, "pediremos a todos los partidos políticos que lleven esta medida en sus programas electorales".

En total, son unos 700.000 los trabajadores españoles que actualmente están cotizando en el régimen especial agrario.