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Trece personas heridas, dos de ellas graves, es el balance de la explosión de un cohete en el suelo ocurrido la noche del jueves durante el pregón de inicio de las fiestas patronales de San Bartolomé de la localidad cacereña de Montehermoso. Los dos heridos graves evolucionan favorablemente y todavía continúa ingresado un joven de 20 años que presenta una herida en el abdomen y fue sometido anoche a una intervención quirúrgica.

La madre del herido, que es concejala en el ayuntamiento, Silvia González, señaló que los médicos decidieron realizar la operación para comprobar que no había ninguna lesión interna, como así ha sido. El joven evoluciona bien y en los próximos días recibirá el alta. La otra mujer, de 58 años, que fue trasladada el Hospital Virgen del Puerto de Plasencia recibió el alta hospitalaria este viernes después de pasar la noche en observación. La mujer presenta una herida inciso contusa en el cuello y recibió varios puntos en el servicio de urgencias.

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Los otros 11 heridos del incidente tienen edades comprenden entre los 2 y los 71 años y fueron atendidos en el centro de salud de la misma localidad de Montehermoso. Aunque algunos de ellos deberán pasar periódicamente por el centro sanitario para someterse a varias curas.

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Los hechos se produjeron la noche del jueves, cuando después del pregón que dio el tamborilero de 94 años, el Tío Ciriaco, se procedió a lanzar el chupinazo. El cohete salió disparado hacia el cielo, como explicó el alcalde, Carlos Labrador, aunque durante su trayectoria se desvió hacia el suelo y cayó en la Calle Iglesia, próxima a la Plaza de España, y en eso momento explotó en el suelo lo que provocó quemaduras y cortes a 13 personas.

El incidente originó un gran susto entre las personas que se encontraban en este punto al ser una calle estrecha y que en esos momentos estaba repleta de gente. La mayoría de la gente salió corriendo y gritando huyendo de la gran humareda que provocó el artefacto. Inmediatamente, el alcalde, que es sanitario de profesión, procedió a atender a los heridos más graves y el resto fue trasladado por la Policía Local hasta el centro de salud, aunque la mayoría fue por su propio pie hasta el ambulatorio.

Tras el chupinazo estaba previsto que comenzase un castillo de fuegos artificiales, como es tradición, aunque el espectáculo se demoró durante 45 minutos debido al incidente. Al margen de este susto, las fiestas patronales se desarrollan con normalidad y continuarán con su programación hasta el domingo.

 


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