El regadío del futuro arranca en Rosarito: acuerdo entre la Comunidad de Regantes y Caja Rural
El acto supone un paso estratégico en el proceso de transformación de las infraestructuras de riego, orientado hacia una gestión más eficiente del agua, el ahorro energético y la incorporación de sistemas más modernos.
La Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Pantano de Rosarito ha formalizado con Caja Rural de Extremadura la firma protocolaria de un préstamo destinado a financiar la redacción del proyecto de modernización de la zona regable de Rosarito.
El acto supone un paso estratégico en el proceso de transformación de las infraestructuras de riego, orientado hacia una gestión más eficiente del agua, el ahorro energético y la incorporación de sistemas más modernos, sostenibles y adaptados a los retos actuales del sector primario.
Desde la Comunidad de Regantes se subraya que la modernización de los regadíos no representa únicamente una inversión en infraestructuras, sino una apuesta directa por la viabilidad de las explotaciones agrícolas, el relevo generacional, la competitividad de los cultivos y el mantenimiento de la actividad económica y social en el medio rural.
COMPROMISO CON EL SECTOR AGRARIO
Asimismo, la entidad ha expresado su agradecimiento a Caja Rural de Extremadura por su compromiso con el sector agrario y su implicación en proyectos que promueven la eficiencia, el ahorro y la sostenibilidad. El apoyo de la entidad financiera refuerza, según los promotores del proyecto, su papel como aliado clave en el desarrollo del regadío extremeño.
El acto contó con la presencia del presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, junto a miembros de su equipo directivo, así como una amplia representación de la Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Pantano de Rosarito. También asistió el vicepresidente de RegantEx y presidente de FERTAJO, Primitivo Gómez, cuyo respaldo pone de manifiesto el apoyo institucional a los procesos de modernización en marcha en la cuenca del Tajo.
UN MODELO DE REGADÍO MÁS EFICIENTE
Durante el encuentro se puso de relieve la necesidad de avanzar hacia un modelo de regadío más eficiente, con menor consumo energético, un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos y una mayor capacidad de adaptación a los desafíos técnicos, económicos y medioambientales actuales.
La agricultura de regadío constituye un motor esencial de empleo, riqueza, producción alimentaria y fijación de población en el medio rural. En este contexto, cada avance hacia la modernización se interpreta como una inversión directa en el futuro de los pueblos, las explotaciones agrícolas y el conjunto del sector primario.
Con este acuerdo, las entidades implicadas reafirman su compromiso de seguir avanzando con responsabilidad y visión de futuro, entendiendo el agua como un recurso estratégico cuya gestión eficiente es clave para el desarrollo sostenible del territorio.