Exhumación en Castuera: hallan restos de 11 personas, incluidos los de un menor de unos 10 años
Según la información trasladada en una jornada informativa en el propio lugar de intervención, los equipos han documentado cinco zanjas longitudinales en las que se han identificado más de 30 enterramientos en ataúd y otros 11 sin féretro.
Las labores de recuperación de memoria histórica en el cementerio de Castuera han permitido localizar los restos óseos de al menos 11 personas que podrían corresponder a víctimas de la represión tras la Guerra Civil Española y durante la dictadura franquista.
Los trabajos, iniciados a comienzos de mayo, están dirigidos por el departamento de Antropología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi Sociedad de Ciencias Aranzadi y forman parte de una campaña de excavación en el recinto funerario impulsada por el Ayuntamiento de Castuera en colaboración con la Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (Amecadec).
El proyecto está financiado por el Servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Badajoz
Según la información trasladada en una jornada informativa en el propio lugar de intervención, los equipos han documentado cinco zanjas longitudinales en las que se han identificado más de 30 enterramientos en ataúd y otros 11 sin féretro, con patrones de inhumación irregulares. En estos últimos se han observado posiciones forzadas y la presencia de objetos personales como cucharas, alambres, lápices o botones.
Uno de los hallazgos más relevantes corresponde al denominado enterramiento número 9, donde se ha localizado la inhumación simultánea de un adulto y un menor de edad. El análisis preliminar describe al adulto en posición de decúbito supino (posición anatómica en la que una persona se acuesta boca arriba) y al menor, de menos de 10 años, situado sobre él en posición lateral.
La investigación histórica asociada ha permitido recuperar documentación que podría vincular este caso con la fuga de una mujer y su hijo de 9 años, presuntamente asesinados por disparos de arma de fuego en agosto de 1941, en un contexto de represión posterior a la guerra.
Las fases siguientes del proyecto se centrarán en el análisis antropológico y genético de los restos con el objetivo de avanzar en su identificación y, en su caso, la restitución a sus familias dentro de las políticas de memoria democrática relacionadas con el franquismo y la posguerra.