El Senado aprueba una moción del PP para exigir al Gobierno la paralización del cierre de Almaraz
Durante el debate en la Cámara Alta, los senadores del PP Mónica Grados y José Antonio Monago defendieron la continuidad de la planta bajo el lema “Almaraz se queda y Extremadura no se apaga”.
El Senado aprobó este martes una moción presentada por el Grupo Parlamentario Popular para exigir al Gobierno central la derogación inmediata del cierre programado de la Central Nuclear de Almaraz, en Cáceres, y reclamar la tramitación urgente de una prórroga de su licencia de operación.
Durante el debate en la Cámara Alta, los senadores del PP Mónica Grados y José Antonio Monago defendieron la continuidad de la planta bajo el lema “Almaraz se queda y Extremadura no se apaga”, insistiendo en que la energía nuclear debe seguir formando parte de la estrategia energética española y alinearse con el marco regulatorio de la Unión Europea, que reconoce esta tecnología como actividad sostenible dentro de la Taxonomía Verde.
GRADOS SEÑALA QUE EL CIERRE DE ALMARAZ ES UNA "CUENTA ATRÁS ASFIXIANTE"
La senadora por Cáceres, Mónica Grados, aseguró que el cierre de Almaraz responde a una “cuenta atrás asfixiante” impulsada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez y criticó que el Gobierno mantenga esta decisión pese a las peticiones de revisión procedentes de instituciones europeas, administraciones locales y plataformas ciudadanas.
Grados recordó que el Parlamento Europeo ha solicitado reconsiderar el cierre de la central a raíz de una petición promovida por la plataforma “Sí Almaraz, Sí al futuro”, respaldada por la Junta de Extremadura y por numerosos ayuntamientos afectados.
La dirigente popular advirtió de las consecuencias económicas y sociales que tendría el cierre de la instalación para Extremadura. Según defendió, la central genera cerca de 4.000 empleos directos e indirectos y representa aproximadamente el 5% del Producto Interior Bruto regional.
“El cierre de la central supondría un impacto devastador para la economía de la comarca y de la región, agravando el problema de la despoblación y acelerando el envejecimiento demográfico”, afirmó.
LA CENTRAL NUCLEAR DE ALCARAZ CUBRE EL 7% DE LA DEMANDA ELÉCTRICA ESPAÑOLA
Asimismo, subrayó la importancia estratégica de Almaraz para el suministro energético nacional, al cubrir cerca del 7% de la demanda eléctrica anual de España. En este sentido, defendió que la central actúa además como un “imán para nuevas inversiones”, citando proyectos industriales como la gigafactoría de baterías de litio, la expansión de empresas asentadas en la zona y futuros desarrollos como el campus universitario de Navalmoral.
Durante su intervención, Grados hizo referencia a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, para reivindicar que “Extremadura no se apaga” y aseguró que apoyar la continuidad de Almaraz significa apostar por “el empleo de calidad, el desarrollo industrial y la soberanía energética”.
La senadora popular dirigió también duras críticas al PSOE, al que acusó de “pisotear” a los extremeños y de ignorar incluso a alcaldes socialistas que se han pronunciado públicamente a favor de una prórroga para la central nuclear.
“No condenen a Extremadura a un colapso socioeconómico”, reclamó desde la tribuna del Senado.
EL CIERRE DE LA CENTRAL NUCLEAR EXTREMEÑA, UN DOGMA IDEOLÓGICO SEGÚN MONAGO
Por su parte, el portavoz adjunto del Grupo Popular en el Senado y expresidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, acusó al Gobierno de mantener una política energética basada en el “dogma” ideológico.
“El precio de esta decisión lo van a pagar las familias del Campo Arañuelo, los consumidores españoles con una factura más cara, la industria que pierde competitividad y la seguridad de suministro de Andalucía, Castilla-La Mancha, Madrid y Portugal”, afirmó.
Monago criticó además que el Ejecutivo siga defendiendo en 2026 un calendario de cierre diseñado en 2019, “cuando el mundo era otro”, y cuestionó que las decisiones estratégicas sobre el futuro energético del país estén condicionadas por acuerdos políticos y no por criterios técnicos.
El senador popular sostuvo que el Gobierno actúa incluso en contra de dirigentes socialistas extremeños, del Parlamento Europeo y de diversas iniciativas parlamentarias impulsadas en el Congreso en favor de la continuidad de Almaraz.
“España es el único país del mundo con reactores operativos y un plan activo de cierre. Hasta Polonia construye, hasta Suecia revierte y hasta Filipinas reabre. Y España cierra”, aseguró.
Para concluir, Monago advirtió de las consecuencias económicas que tendría la clausura de la central nuclear para la comarca del Campo Arañuelo.
“Lo que cuesta veinte años levantar una economía, este Gobierno lo va a destruir en veinte meses”, sentenció.