La Central Nuclear de Almaraz ha concluido este jueves la 31ª recarga de combustible de su Unidad 1, una operación técnica tras la cual inicia su último ciclo de funcionamiento si se mantiene el calendario de cierre previsto en 2027.
La instalación, situada en la provincia de Cáceres, afronta ahora un escenario clave al quedar a la espera de la decisión del Gobierno central sobre la solicitud de prórroga de su autorización de explotación hasta 2030, planteada por sus empresas propietarias.
MÁS DE 1.200 TRABAJADORES
Durante los trabajos de recarga se han incorporado más de 1.200 trabajadores adicionales a la plantilla habitual, alcanzando picos de más de 2.000 profesionales en la instalación, según la información facilitada por la propia central.
La compañía ha defendido que la planta cumple con todos los requisitos de seguridad establecidos por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y que la ampliación de su vida útil permitiría mantener su actividad en condiciones técnicas óptimas durante los próximos años.
El calendario actual prevé el cierre progresivo de la central en los próximos años, aunque la decisión final dependerá del análisis que realicen el Ministerio para la Transición Ecológica y el CSN sobre la petición de extensión.
En paralelo, la central ha subrayado su importancia dentro del sistema energético nacional, mientras continúa el debate institucional y político sobre el futuro de la energía nuclear en España.