La parada de la planta se ha debido, entre otros factores, a la abundancia de precipitaciones de los últimos meses, ya que la actual situación de mercado genera una ineficiencia en el sistema eléctrico y la elevada generación de energía originada por la sucesión de borrascas ha contribuido a dejar a las nucleares fuera del mercado eléctrico.
La Central Nuclear de Almaraz ha remitido al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la documentación técnica necesaria para que el organismo evalúe la posible prórroga de funcionamiento de la planta hasta junio de 2030, un paso clave que abre ahora la fase de análisis previo a la decisión final del Ministerio para la Transición Ecológica.
Los controles y protecciones han funcionado correctamente y se están analizando las causas de este hecho que no ha tenido impacto en la seguridad.
Esta incidencia ha sido notificada al Consejo de Seguridad Nuclear, siguiendo los procedimientos establecidos.