La falta de potencia eléctrica frena el centro de datos de Navalmoral
La compañía lleva meses pendiente de una respuesta sobre el acceso a suministro eléctrico necesario para desarrollar el complejo previsto en el entorno del Campo Arañuelo.
Extremadura podría albergar una de las mayores apuestas digitales del sur de Europa, pero el avance del proyecto continúa condicionado por un trámite todavía sin resolver. Merlin Properties mantiene su intención de destinar entre 10.000 y 11.000 millones de euros a la construcción de dos complejos de centros de datos en la región, aunque la iniciativa principal, situada en Navalmoral de la Mata, sigue bloqueada a la espera de capacidad energética.
La compañía lleva meses pendiente de una respuesta sobre el acceso a suministro eléctrico necesario para desarrollar el complejo previsto en el entorno del Campo Arañuelo. Sin esa autorización, la planificación técnica y comercial del proyecto no puede avanzar al ritmo esperado.
Desde la dirección de la empresa se insiste en que la ubicación extremeña reúne condiciones estratégicas por suelo disponible, conectividad y potencial energético. No obstante, también reconocen que los plazos administrativos están generando incertidumbre en un sector donde las decisiones de inversión se mueven con rapidez.
EXTREMADURA COMO REFERENCIA NACIONAL
El complejo diseñado para Navalmoral ocuparía una amplia superficie industrial y estaría compuesto por varios edificios especializados en procesamiento y almacenamiento de datos, con una elevada demanda energética. De materializarse, situaría a Extremadura como referencia nacional en infraestructuras digitales y atraería actividad vinculada a tecnología, construcción y servicios avanzados.
Mientras tanto, la empresa analiza alternativas en otros territorios donde sí existen conexiones ya disponibles. Esa competencia entre regiones preocupa al sector económico extremeño, que considera clave no dejar escapar una inversión transformadora para el empleo y la modernización industrial.
Instituciones autonómicas y locales han mostrado respaldo al proyecto, aunque la decisión final depende de la disponibilidad de red y de los procedimientos técnicos correspondientes. Las próximas semanas serán determinantes para conocer si Extremadura logra retener una operación histórica o si parte de esa inversión acaba desplazándose a otros puntos del país.