El encuentro contó con la participación de Sara Mejías, directora de la zona norte de Extremadura de la Fundación ONCE, quien estuvo acompañada por Perla, su perro guía, y por Yolanda.
Talayuela vivió este martes una jornada distinta, de esas que no se explican igual cuando se cuentan que cuando se sienten. El Ayuntamiento, junto a la Fundación ONCE, impulsó una actividad centrada en la discapacidad visual que buscó algo más que informar: poner a los participantes en la piel de quienes viven sin ver.
El encuentro contó con la participación de Sara Mejías, directora de la zona norte de Extremadura de la Fundación ONCE, acompañada por su perro guía Perla y por Yolanda, que compartieron su experiencia diaria y los retos de la vida sin visión.
Olga Bravo, teniente de alcalde, a la derecha.
PARTICIPACIÓN DEL ALCALDE, TENIENTE Y CONCEJALA
Junto a ellas estuvieron el alcalde de Talayuela, Roberto Baños, la teniente de alcalde Olga Bravo y la concejala Soledad Castellano, que no se quedaron al margen: también participaron activamente en la experiencia inmersiva.
Con antifaces y bastones, los asistentes recorrieron un itinerario pensado para simular la movilidad sin visión. Una dinámica que convirtió cada paso en un desafío y que permitió comprender la importancia del bastón como herramienta clave de orientación, seguridad y autonomía.
La experiencia dejó una conclusión clara entre los participantes:la realidad cambia por completo cuando desaparece la vista, y lo cotidiano se convierte en un ejercicio de confianza y adaptación.
Soledad Castellano, concejala de Servicios Sociales y Bienestar, a la izquierda.
EXPERIENCIA MUY ESPECIAL Y ENRIQUECEDORA
Olga Bravo destacó el valor de la jornada, calificándola como una experiencia “muy especial y enriquecedora”, que permitió a todos “ver de una manera muy distinta” la discapacidad visual.
Más allá del ejercicio práctico, la jornada también abrió espacio al testimonio personal. Las intervenciones de Sara, Perla y Yolanda mostraron la fortaleza, la autonomía y la resiliencia con la que conviven a diario las personas con discapacidad visual.
El Ayuntamiento agradeció la implicación de la Fundación ONCE y de todos los participantes, subrayando el compromiso de Talayuela con la inclusión y la igualdad de oportunidades. Una jornada que no solo se vivió, sino que cambió la forma de mirar.