Piden cinco años de cárcel para un joven extremeño por estafar más de 70.000 euros en discotecas
La Fiscalía detalla que las consumiciones impagadas se concentraron principalmente en Opium, con tickets individuales que alcanzaron importes de hasta 25.795 euros en una sola noche.
La Audiencia Provincial de Madrid celebra el juicio contra un joven de 25 años, natural de Don Benito (Badajoz), acusado de estafar 72.355 euros a la empresa que gestiona las discotecas Opium y Shoko mediante la presentación de justificantes bancarios falsos para simular el pago de consumiciones de alto importe.
El fiscal le imputa un delito de estafa agravada por la notoria cuantía y solicita una pena de cinco años de prisión, además de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y el pago de una multa de diez meses con una cuota diaria de diez euros.
En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público reclama que indemnice a Bayport Investments S.L., mercantil gestora de los locales, con los 72.355 euros presuntamente defraudados, más los intereses legales correspondientes.
Según la Fiscalía, el acusado era cliente habitual de ambos establecimientos. En enero de 2024, aprovechando su relación con un empleado y presentándose como responsable de una supuesta agencia inmobiliaria con elevada solvencia, logró ganarse la confianza del personal.
Como parte de esa estrategia, abonó inicialmente varias facturas en efectivo -entre ellas una de 500 euros y otra de 2.725 euros-, lo que llevó a los responsables a considerarlo un cliente fiable y permitirle abrir una cuenta de cobro sin exigir el pago inmediato tras cada consumición.
A partir del 28 de enero de 2024, según el relato del fiscal, comunicó que efectuaría los pagos mediante transferencias bancarias. Desde esa fecha y hasta el 19 de febrero, realizó consumos de elevada cuantía en la discoteca Opium, exhibiendo justificantes de transferencia presuntamente falsificados, supuestamente emitidos por entidades como BBVA y Openbank.
La empresa continuó permitiéndole el acceso al considerar válidos los documentos aportados. No obstante, el 15 de febrero de 2024 el departamento contable de Bayport Investments S.L. detectó que ninguna de las transferencias había sido recibida. Requerido para aclarar la situación, el acusado alegó que los pagos habían sido bloqueados por el banco debido a su elevado importe y se comprometió a solucionarlo.
Las sospechas aumentaron cuando remitió un justificante con fecha correspondiente a un día en el que no había acudido al local. Finalmente, el 23 de febrero, al presentarse de nuevo en la discoteca Shoko y persistir la falta de ingreso, se solicitó la presencia policial. Ante los agentes, el joven reconoció haber falsificado los justificantes y manifestó su intención de abonar la deuda.
La Fiscalía detalla que las consumiciones impagadas se concentraron principalmente en Opium, con tickets individuales que alcanzaron importes de hasta 25.795 euros en una sola noche, hasta sumar un total de 72.355 euros que nunca llegaron a ingresarse en las cuentas de la empresa.