La Comisión de Festejos de San Buenaventura recauda 3.878 euros en un San Blas marcado por la lluvia
Desde el ayuntamiento han trasladado su agradecimiento a la asociación Moraleja Bonita por su implicación y por colaborar siempre con las actividades propuestas para el municipio, así como a la Comisión Popular de Festejos por su trabajo y coordinación.
El Ayuntamiento de Moraleja ha hecho entrega a la Comisión Popular de Festejos “San Buenaventura” de la recaudación obtenida con la venta de los pañuelos solidarios de San Blas. Se han recaudado 3.878 euros, una cifra que el consistorio ha agradecido públicamente, destacando la respuesta generosa de los vecinos.
Desde el ayuntamiento han trasladado su agradecimiento a la asociación Moraleja Bonita por su implicación y por colaborar siempre con las actividades propuestas para el municipio, así como a la Comisión Popular de Festejos por su trabajo y coordinación.
En declaraciones a Radio Interior de Extremadura, la concejala de Cultura, Soledad Tovar, destacó el respaldo de los moralejanos a esta iniciativa: “Ha sido una iniciativa que ha tenido éxito y la verdad es que ha merecido la pena. Agradecemos el trabajo de esas manos que han cosido los pañuelos con mucha profesionalidad y rapidez”.
UN SAN BLAS DISTINTO POR LA LLUVIA
La edición de San Blas 2026 ha estado marcada por la meteorología adversa, que obligó a suspender la tradicional procesión. Aun así, la jornada se mantuvo con la Santa Misa, degustación de dulces típicos y el baile de San Blas, trasladados a la nave del trigo.
Tovar reconoció que fue una celebración atípica: “Fue un día raro, diferente, pero aun así especial. A pesar de ser día de diario y de ser un día muy lluvioso, hubo mucha gente; es una fiesta muy arraigada que los moralejanos vivimos con mucha intensidad y que es muy vistosa”.
La concejala explicó que, aunque el tiempo impidió lucir los trajes tradicionales y celebrar la procesión con escopeteros y caballistas, muchos vecinos optaron por llevar los pañuelos y aderezos: “Nos atrevimos a sacar lo que no se podía estropear, sacarlo y lucirlo. Hubo muchos pañuelos, aderezos, pendientes y claveles en el pelo”.
AMBIENTE DE DEVOCIÓN PESE AL MAL TIEMPO
Varios vecinos coincidían en que el día se vivía con cierta pena por la suspensión de la procesión, pero sin perder el espíritu festivo. “Lo tenemos que ver con humor; no podemos sacar al santo, pero lo vivimos con emoción y fe”, señalaba una vecina a los micrófonos de Radio Interior.
Otra participante recordaba que, aunque la lluvia había impedido lucir el traje regional, “lo importante es la misa”, mientras que otros asistentes destacaban el esfuerzo de la comisión para mantener el baile y la degustación de dulces en la nave del trigo.
Pese a las inclemencias meteorológicas, la celebración volvió a demostrar el arraigo de San Blas en Moraleja y el compromiso vecinal con sus tradiciones y fiestas.