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sábado. 25.04.2026 |
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PP y Vox corren el riesgo de dejar la Asamblea de Extremadura en manos del PSOE como en 2023

María Guardiola y Óscar Fernández Calle con la Asamblea de Extremadura al fondo.
PP y Vox corren el riesgo de dejar la Asamblea de Extremadura en manos del PSOE como en 2023

A pocas horas de que se constituya la nueva Asamblea de Extremadura, la ruptura de las negociaciones entre PP y Vox reabre la posibilidad de que el PSOE vuelva a hacerse con mayoría en el parlamento regional, como ya ocurrió en 2023, en un contexto marcado por la suspensión del diálogo, la presión del calendario y la incertidumbre sobre si habrá un acuerdo de última hora que permita a la derecha articular una mayoría para la investidura.

Vox ha dado por rotas este lunes las negociaciones que mantenía abiertas con el Partido Popular de Extremadura para intentar alcanzar un acuerdo de gobernabilidad tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, en las que los populares lograron ser la lista más votada, pero sin alcanzar la mayoría absoluta.

A apenas unas horas de la constitución de la nueva Asamblea de Extremadura, el bloqueo entre Partido Popular y Vox vuelve a situar a las dos formaciones políticas ante un escenario que podría repetirse, y es que el parlamento regional quede mayoritariamente en manos socialistas, si bien la presidencia recaerá en el PP o Vox.

Según ha confirmado Radio Interior de Extremadura a través de fuentes de Vox, la formación de Santiago Abascal considera suspendidas las conversaciones con el PP al considerar que no se están produciendo avances significativos en la negociación para la investidura. La decisión se ha adoptado este lunes tras una reunión del presidente nacional del partido, Santiago Abascal, con el Comité de Acción Política.

Vox sostiene que el PP “quiere gobernar, pero no quiere un cambio”, una percepción que, según fuentes de la formación, está en el origen del actual choque. El partido reclama un Ejecutivo de ruptura en aspectos que considera esenciales, como las políticas migratorias y de igualdad, y rechaza negociar “a cualquier precio”. En ese marco, Vox subraya la necesidad de atender las demandas de su electorado tras un crecimiento notable en las urnas, pues pasó de 49.798 a 89.768 votos y de 5 a 11 diputados, un incremento de 8,77 puntos porcentuales respecto a los comicios de 2023.

El calendario añade presión al pulso político. Este martes, 20 de enero, a las 10:00 de la mañana, se constituirá la nueva Asamblea y se elegirá su Mesa, un trámite que puede resultar determinante. La suspensión de las conversaciones llega, por tanto, en un momento clave, ya que a partir de ese momento la candidata del PP, María Guardiola, dispondrá de un plazo máximo de un mes para cerrar un acuerdo que permita su investidura.

En Vox, cuyo equipo regional está coordinado por Óscar Fernández Calle, han evitado por ahora hacer declaraciones públicas y su primera valoración sólo se realizará después de la constitución de la Cámara. No obstante, fuentes del partido han advertido a Radio Interior de Extremadura que no puede descartarse que se repita un escenario similar al de 2023 si no hay un entendimiento de última hora entre ambas formaciones. A pesar de todo, los 29 votos de los populares serían suficientes para garantizarse la presidencia del parlamento, que podría ser para el PP o para Vox si hay acuerdo de última hora.

"Toda la negociación está en manos del PP y de ellos depende la conformación de la Mesa de la Asamblea", han advertido estas fuentes a esta cadena de radio.

Mientras tanto, la “maquinaria” del PP permanece activada y las negociaciones, al menos formalmente, no están cerradas de manera definitiva. La presión es máxima en los despachos de los populares, con reuniones y frecuentes intercambios de llamadas telefónicas, conscientes de que Vox no suavizará sus condiciones. No obstante, Vox deja abierta la puerta a un acuerdo de última hora si los populares modifican su planteamiento y muestran una actitud real de diálogo que permita materializar el cambio de políticas que reclama la formación de Abascal.

Los socialistas han comenzado este lunes a limpiar sus despachos en la Asamblea de Extremadura y a enviar correos electrónicos de despedida, después de que el presidente de la gestora del PSOE, José Luis Quintana, dijese en una comparecencia pública que llevaba varios días sin recibir noticias ni del PP ni de Vox con respecto a un posible acuerdo de gobernabilidad para la región.

Las próximas horas, con la Mesa de la Asamblea como primer hito, serán decisivas para despejar si la derecha logra articular una mayoría efectiva para conformar un gobierno estable en la región. 

EL ANTECEDENTE DE 2023

Tras las elecciones de 2023, el PP planteó a Vox que respaldara la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura para que pudiera gobernar en solitario a cambio de apoyar que el parlamento regional estuviera presidido por un diputado de Vox.

El día de la constitución de la Mesa de la Asamblea, el 20 de junio de 2023, en la primera votación, ninguno de los cuatro partidos políticos con representación parlamentaria logró la mayoría absoluta necesaria, establecida en 33 parlamentarios.

Así fue como se llegó a la segunda vuelta, en la que sólo se exige mayoría simple, donde los 5 diputados de Vox respaldaron a su candidato y los 28 del PP apoyaron al suyo. El PSOE logró el apoyo de sus 28 compañeros de bancada y los cuatro de Unidas por Extremadura -Podemos e Izquierda Unida-, lo que permitió a la socialista Blanca Martín presidir la Asamblea.

En aquella fecha, los socialistas situaron además a otra dos personas más en la Mesa de la Asamblea, ocupando los puestos de vicepresidencia primera y secretaría segunda, los mismos que el PP, que también logró la vicepresidencia segunda y la secretaría primera. Por su parte, Unidas por Extremadura obtuvo la secretaría tercera y Vox se quedó sin representación en la Mesa de la Asamblea.

En la convocatoria de mañana, la presidencia recaerá en un diputado del PP o de Vox, ya que los 29 diputados populares suman más que los 25 de PSOE y Unidas por Extremadura juntos (18 + 7). La conformación del resto de la Mesa de la Asamblea de Extremadura depende de los acuerdos que alcancen PP y Vox, que tienen en sus manos lograr mayoría.

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