Guardiola ha cerrado su intervención destacando que el nuevo Ejecutivo representa un proyecto de transformación y estabilidad para Extremadura, con el objetivo de desarrollar el programa de gobierno durante los próximos cuatro años.
Guardiola ha conseguido 40 votos a favor, sumando los 29 diputados del PP y los 11 de Vox, lo que le ha permitido superar la mayoría absoluta, situada en 33 escaños.
El dirigente popular ha subrayado también la fortaleza electoral del PP en la región, destacando que el partido obtuvo el 43,2% de los votos, una ventaja de 17,5 puntos sobre la segunda fuerza política.
Uno de los ejes del discurso ha sido la defensa de la “prioridad nacional”, que plantea dar preferencia a los ciudadanos españoles en el acceso a vivienda, ayudas y servicios públicos.
La dirigente popular ha asegurado que el acuerdo “no tiene nada que esconder” y responde a la necesidad de dotar a Extremadura de un Ejecutivo sólido y duradero, capaz de marcar una estrategia a largo plazo.
Tras esta primera intervención, la sesión quedará suspendida hasta la mañana siguiente, cuando se retomará con la participación de los distintos grupos parlamentarios.
Pedro Sánchez anunció también que el Gobierno central recurrirá ante el Tribunal Constitucional cualquier norma que derive de este pacto si considera que vulnera derechos fundamentales o resulta discriminatoria.
Desde Vox han insistido en que el acuerdo introduce un cambio en las prioridades políticas, con medidas centradas en la bajada de impuestos, el impulso a la industria y la energía, la mejora de la sanidad y la educación y la reducción de la burocracia.
El acuerdo prevé recortar subvenciones a sindicatos, organizaciones empresariales y entidades privadas que no acrediten utilidad pública efectiva, así como reducir al mínimo legal las partidas destinadas a cooperación internacional.
Esta estructura sitúa a la formación de Santiago Abascal con un papel destacado dentro del Ejecutivo autonómico ya que desde esta responsabilidad tratarán de reducir la carga normativa, simplificar la estructura de la administración autonómica y asumir la gestión de las ayudas sociales relacionadas con la inmigración.
El proceso de negociación entre PP y Vox ha estado marcado por una gran discreción y por sucesivos avances y retrocesos que han ido alargando las conversaciones.
Según fuentes próximas a las negociaciones, ambos partidos han continuado avanzando en el pacto programático tras varios contactos mantenidos durante las últimas semanas.
En un comunicado, los populares califican de “muy grave” que un fallo técnico haya interrumpido un evento que concentra la atención de toda la región y que representa el trabajo y la ilusión de todo el pueblo.
Guardiola ha insistido en que el objetivo es construir un gobierno estable y duradero, que garantice la gobernabilidad durante los próximos años.
“Espero que dentro de muy poco podamos dar la noticia que todos queremos: que Extremadura tiene un nuevo gobierno”, ha destacado la portavoz de la Junta de Extremadura en funciones, Elena Manzano.
En la provincia de Cáceres existen actualmente 37 presas cuya competencia corresponde al Estado, unas infraestructuras que el PP considera de gran importancia estratégica para el abastecimiento de agua, el regadío, la producción energética y la prevención de inundaciones.
La organización cameral advierte de que los periodos prolongados de inestabilidad política generan un clima poco favorable para la actividad económica regional.
Por el momento, el escenario político en Extremadura continúa marcado por la incertidumbre, con las conversaciones abiertas pero sin un acuerdo cerrado entre ambas formaciones.
En un tenso debate en la Asamblea de Extremadura, el PP reafirma su apoyo a María Guardiola, quien ha logrado el quinto mejor resultado autonómico del país.
Reconoció que no cuenta con el apoyo formal de Vox, formación con la que trabajó durante su mandato anterior, pero hizo un llamamiento a encontrar coincidencias y favorecer un clima de diálogo.