La Zona de Bajas Emisiones de Cáceres entra en vigor sin nuevas restricciones
En materia de estacionamiento, no se prevé la reducción de plazas, ya que el Centro Histórico cuenta con un régimen de acceso muy limitado, reservado a residentes y vehículos autorizados.
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Cáceres ha entrado oficialmente en vigor tras la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de la aprobación definitiva de la Ordenanza reguladora y de su Proyecto Técnico. Así lo ha conocido la Junta Local de Gobierno en su reunión celebrada este martes, una vez finalizado el periodo de información pública sin que se hayan presentado reclamaciones ni sugerencias.
Con este trámite, el Ayuntamiento de Cáceres culmina el procedimiento administrativo iniciado con la aprobación inicial por el Pleno municipal el 27 de noviembre, dando cumplimiento a la normativa estatal en materia de movilidad sostenible, calidad del aire y cambio climático, que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a implantar zonas de bajas emisiones.
El concejal de Servicios Públicos, Seguridad y Medioambiente, Pedro Muriel, ha insistido en que la implantación de la ZBE “no supone ningún cambio con respecto a la situación actual”. Según ha subrayado, no se introducen nuevas restricciones ni se limita el acceso a personas o vehículos que ya podían entrar al Centro Histórico. “Todo sigue exactamente igual que hasta ahora. El funcionamiento del Centro Histórico y el sistema de autorizaciones se mantienen sin ninguna modificación”, ha señalado.
Muriel ha explicado que la aprobación de la ZBE responde a una obligación legal y es necesaria para no perder las ayudas estatales que permiten, entre otras medidas, mantener los descuentos en el transporte público urbano, como la subvención del 50 % en los títulos multiviaje y la gratuidad de los abonos joven y senior.
La Ordenanza establece el marco jurídico para la creación y gestión de las Zonas de Bajas Emisiones en el municipio, definiendo su ámbito territorial y regulando los criterios de acceso, circulación y estacionamiento de vehículos, así como el régimen de autorizaciones, exenciones, señalización, control de accesos, distribución urbana de mercancías y el régimen sancionador, conforme a la legislación estatal de tráfico.
El concejal ha aclarado que la posible incorporación de criterios vinculados al etiquetado ambiental de los vehículos queda reservada para futuras actualizaciones del proyecto, que se abordarán en el marco del nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible previsto para 2026. Estas decisiones se adoptarán, ha indicado, tras evaluar sus implicaciones y su proporcionalidad, especialmente en sectores como el taxi, las VTC, el reparto de mercancías o los servicios profesionales.
La ZBE mantendrá el actual sistema de autorizaciones específicas recogido en la Ordenanza Municipal, que incluye a residentes, personas con movilidad reducida, servicios públicos y de emergencia, alojamientos turísticos y vehículos asociados a actividades económicas autorizadas. El ayuntamiento considera que este modelo funciona de manera adecuada y no compromete los objetivos de la ZBE.
En materia de estacionamiento, no se prevé la reducción de plazas, ya que el Centro Histórico cuenta con un régimen de acceso muy limitado, reservado a residentes y vehículos autorizados. Según el consistorio, la oferta existente está ajustada a la demanda y no se detecta la necesidad de una reestructuración adicional en esta fase del proyecto.
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