APAG Extremadura Asaja vuelve a alzar la voz en Bruselas por el futuro del campo
Desde el corazón de la movilización, el presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha recordado que esta es la tercera vez en lo que va de año que el sector se ve obligado a manifestarse en Europa.
Una representación de APAG Extremadura Asaja ha participado este jueves en Bruselas en una multitudinaria manifestación del sector agrario europeo que ha congregado a más de 10.000 agricultores y ganaderos procedentes de distintos países de la Unión Europea. La protesta, celebrada frente a las principales instituciones comunitarias, ha servido para visibilizar una vez más la grave situación que atraviesa el campo y para reclamar un cambio urgente en las políticas agrarias europeas.
Desde el corazón de la movilización, el presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha recordado que esta es la tercera vez en lo que va de año que el sector se ve obligado a manifestarse en Europa. “El motivo no deja de ser el mismo: la falta de responsabilidad de nuestros políticos y gobernantes, que cada día se olvidan más del campo extremeño y del campo español”, ha denunciado.
Metidieri ha calificado de “auténtica vergüenza” la propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC), alertando de los recortes presupuestarios y de la pérdida de independencia de una herramienta que considera esencial para garantizar la supervivencia del medio rural. Según ha señalado, estas decisiones ponen en serio riesgo la continuidad de miles de explotaciones agrícolas y ganaderas.
Asimismo, APAG Extremadura Asaja ha mostrado su rechazo frontal a los acuerdos de libre comercio con países terceros y, en particular, al acuerdo con Mercosur, así como a otras políticas europeas que, a juicio de la organización, están acelerando la despoblación rural y generando una competencia desleal para los productores europeos.
La organización agraria ha reiterado su compromiso de seguir defendiendo los intereses del campo extremeño “las veces que haga falta”, reclamando políticas más justas, presupuestos suficientes y reciprocidad en las condiciones de producción para garantizar el futuro de la agricultura y la ganadería.