Desastrosa cosecha de aceituna cacereña en las comarcas del norte
El mes de octubre fue tan seco como el anterior y las aceitunas empezaron a colorear entre negro y verde, dando el olivo por finalizado su ciclo reproductor a través de su fruto.
El año que termina se cierra como el peor de la historia de la recolección de aceituna cacereña en las comarcas de Granadilla, Las Hurdes y Sierra de Gata, según informa el responsable de Campo de la Asociación Ecologistas en Acción Granadilla, Carlos Pino.
Aunque los meses de marzo y abril fueron lluviosos y permitió que la flor del olivo formase millones de aceitunas, que prometían una de las mejores cosechas de las últimas décadas, quizá de su historia, tras haberse plantado cientos de miles de olivospara aceituna de mesa, aunque al final ha sido desastroso.
Según informa Pino, durante el mes de agosto, durante los trabajos para quitar los tallos del tronco de los olivos, se preveía una gran campaña; pero llegó septiembre y las lluvias que deberían engordar las aceitunas no llegaba y el fruto empezó a perder calibre y peso, llegando en algunos terrenos de olivar a arrugarse. El mes de octubre fue tan seco como el anterior y las aceitunas empezaron a colorear entre negro y verde, dando el olivo por finalizado su ciclo reproductor a través de su fruto. La aceituna, como estrategia de supervivencia, comenzó a madurar dos meses antes de lo normal, que sería por diciembre, y ya por octubre los campesinos miraban al cielo esperando la lluvia, que llegó a finales de octubre, pero el daño ya se había producido.
La aceituna cacereña ya era negra y su precio estaba por los suelos. La recolección se cifra en un 25% para aceituna de mesa y el 75% para almazara de aceite de oliva virgen, un desastre económico impresionante, según afirma la citada asociación.
Los agricultores, que en agosto celebraban el buen año de recolección de aceitunas echando cuenta e inversiones en maquinaria, han visto cómo ha sido un año negro para el empleo, los olivos y la economía del medio rural de las comarcas del norte cacereño, que achacan al cambio climático.