El mes de octubre fue tan seco como el anterior y las aceitunas empezaron a colorear entre negro y verde, dando el olivo por finalizado su ciclo reproductor a través de su fruto.
Este año, se espera que se cultiven más de 20.000 hectáreas de este fruto, lo que convierte a Extremadura en una de las principales productoras de tomate de industria a nivel nacional.
Tras la recolección de la flor, los tallos del cardo se utilizan para la producción de biomasa y otros extractos, en el marco del proyecto europeo Sustainext.