Extremadura abre la temporada de caza con un impacto económico de 200 millones de euros
Para esta temporada, Extremadura cuenta con un millar de nuevos cazadores, formados en el último curso de la Federación Extremeña de Caza, de los cuales un 18% son mujeres, lo que refleja una renovación de la base social del sector.
La Junta de Extremadura espera que la temporada general de caza, que comienza este fin de semana, sea especialmente positiva gracias a la primavera lluviosa, que podría mejorar la calidad de los trofeos de cérvidos, según explica el consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural, Francisco Ramírez.
Aunque la temporada comenzó oficialmente el 1 de abril, este sábado 11 de octubre marca el primer día hábil para monterías, batidas y ganchos, que podrán desarrollarse hasta el 15 de febrero, mientras que el domingo 12 se inicia el periodo para la caza menor en general.
La montería es una modalidad con gran arraigo en Extremadura, que ha consolidado a la región como destino de turismo cinegético a nivel nacional y con creciente atractivo internacional. Según Ramírez, estas prácticas llenan muchos pueblos los fines de semana y tanto la montería como la rehala están declaradas Bien de Interés Cultural.
En términos económicos, la temporada de caza mayor supone un movimiento de alrededor de 200 millones de euros al año, con unas 75 monterías cada fin de semana, lo que se traduce en aproximadamente 1.500 al año, según datos de la Consejería y la Fundación Artemisán, que prepara un estudio que podría elevar aún más esta cifra.
Para esta temporada, Extremadura cuenta con un millar de nuevos cazadores, formados en el último curso de la Federación Extremeña de Caza, de los cuales un 18% son mujeres, lo que refleja una renovación de la base social del sector. Además, se ha implementado la licencia telemática gratuita, vigente desde agosto, que permite tramitar el permiso sin desplazarse. En apenas dos meses, 2.300 cazadores la han obtenido, una media de 35 diarios, y la Consejería trabaja ya en simplificar aún más el trámite.
La caza se considera un elemento vertebrador del medio rural, contribuyendo al mantenimiento del paisaje, el control de poblaciones y la economía de zonas despobladas. Extremadura también refuerza la gestión sostenible de las especies, habiéndose realizado 273 censos en 16 cuadrículas UTM de 10x10 km para garantizar un equilibrio entre actividad cinegética y conservación ambiental.
El consejero ha insistido en la prudencia y el cumplimiento de las normas de seguridad, recordando a los aficionados la legislación de caza, el reglamento de armas y el riesgo actual de incendios forestales en la región, en un contexto donde la sostenibilidad, la seguridad y la economía rural convergen para garantizar una temporada responsable y segura.