La prórroga de la temporada podría perjudicar a las poblaciones de ciervo y gamo, afectando su ciclo biológico natural.
Para esta temporada, Extremadura cuenta con un millar de nuevos cazadores, formados en el último curso de la Federación Extremeña de Caza, de los cuales un 18% son mujeres, lo que refleja una renovación de la base social del sector.