Se pueden apreciar varios focos simultáneos en la misma zona, según los profesionales desplazados a la zona.
Hasta el lugar se ha movilizado una unidad de bomberos forestales, que trabaja sobre el terreno para contener las llamas.
La actuación se centra en el estudio del terreno, la recopilación de datos y la colaboración ciudadana, y cuenta con la participación de 18 especialistas en prevención y extinción de incendios.
En la mayoría de los casos, el trabajo de los equipos del Plan Infoex consistió en la retirada de árboles que obstaculizaban el tránsito de personas o vehículos, o de aquellos ejemplares que presentaban riesgo de caída ante las rachas de viento intenso.
Los bomberos forestales estarán distribuidos en bases por toda Extremadura y desarrollarán funciones tanto de extinción durante la época de peligro alto como de prevención durante el resto del año.
Con esta medida, los bomberos forestales que hasta ahora trabajaban únicamente entre el 1 de junio y el 30 de noviembre, periodo de mayor riesgo de incendios, pasarán a prestar sus servicios durante los 12 meses.
La sucesión de días con temperaturas muy altas y sin lluvias secó tanto ese pasto que lo puso en gran disposición de arder, facilitando el inicio de incendios.
Ninguno de los siniestros ha requerido la declaración de nivel de emergencia.
Entre los episodios destacados de la semana, se declaró el nivel 1 de peligrosidad el 18 de octubre en Lobón, debido a la posible afección a viviendas aisladas.
En dos incendios, concretamente en Valle de la Serena y Sierra de Fuentes, se declaró el nivel 1 de peligrosidad del Plan Infoex.
El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de la Junta de Extremadura sigue recomendando que se extremen las precauciones en los trabajos agrícolas y actividades próximas a zonas forestales susceptibles de provocar incendios.
Las autoridades permanecen atentas a la evolución del fuego y recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales.
Desde la Guardia Civil han informado de que el tráfico en la carretera EX-391, que tuvo que ser cortado este domingo, ha sido reabierto, permitiendo la normalización de la circulación en la zona.
El fuego afectó principalmente áreas de pasto y matorral, sin que se hayan reportado daños mayores a infraestructuras ni personas.
También permanece activo el nivel 1 de peligrosidad en el incendio de Cuacos de Yuste, declarado en la tarde de este domingo.
El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales insiste en extremar la precaución en los trabajos agrícolas y en las actividades próximas a zonas forestales por el elevado riesgo de provocar incendios durante esta semana.
La evolución del incendio de Valverde de la Vera es el más preocupante, ya que las condiciones meteorológicas y del terreno han cambiado drásticamente, favoreciendo su propagación.
Los incendios, ocurridos en junio y julio, arrasaron 25 hectáreas de vegetación, llevándose por delante eucaliptos, repoblaciones de pinos, encinas y monte bajo.
El incendio se ha declarado en la mañana de este lunes en varios puntos de una cuneta de la carretera EX-390, que une las localidades cacereñas de Monroy y Talaván.
Actualmente trabajan en la zona cuatro dotaciones de bomberos forestales terrestres, junto a un agente del Medio Natural, dos técnicos de extinción y seis medios aéreos