Con esta campaña, el consistorio pretende fomentar un uso responsable de estos vehículos, cuya presencia ha aumentado notablemente en los últimos años, y evitar situaciones de riesgo en calles y espacios compartidos de la ciudad.
Esta medida busca reforzar la seguridad vial y dotar de mayor cobertura legal a los usuarios de estos vehículos y al resto de la ciudadanía ante posibles accidentes o daños derivados de su uso.
La medida queda pospuesta hasta que se apruebe y entre en vigor el real decreto que regulará el registro oficial de estos vehículos.
Por lo tanto, el incremento de la siniestralidad en accidentes de tráfico en la ciudad en los que hay patinetes eléctricos implicados ha subido un 600%.
Según CCOO, el reparto en patinete eléctrico expone al personal de reparto a un elevado riesgo de sufrir accidentes con consecuencias graves e incluso mortales.
La Dirección General de Tráfico advierte de que no pueden circular a más de 25 kilómetros por hora, y ha afirmado que muchos de ellos son modificados para conseguir ir a más velocidad.